La casa más pequeña del mundo tiene todas las comodidades: no te pierdas el vídeo

Esta casa móvil puede llevarse como remolque en el coche. Ocupa menos de dos metros cuadrados, y tiene de todo.
El diseñador Levy Kelly acaba de construir la casa más pequeña del mundo. No hay trampa ni cartón. En menos de dos metros cuadrados tiene cocina, sala de estar para tres personas, una cama, ducha y retrete. Eso sí, con algunas concesiones.
El interiorista Levy Kelly tiene un canal en YouTube con casi 700.000 seguidores. Se ha hecho famoso por decorar o construir todo tipo de viviendas peculiares.
Hace unos meses se puso el reto de construir la casa habitable más pequeña del mundo. Un vídeo no muestra cómo lo ha conseguido.
Una casa de menos de 2 metros cuadrados
Levy ha partido de un remolque de un solo eje, y usa dos gatos para estabilizarlo cuando está parado. Ha forrado el remolque con madera, y le ha puesto un tejado para ganar un poco de espacio por arriba, y protegerlo adecuadamente de la lluvia.
La casa dispone de paneles solares y una batería, capaz de abastecerse por completo en los días que hace sol. También puede alimentarse con electricidad.
Como se puede ver en este vídeo, el diseño es muy acogedor, con una disposición muy curiosa, para aprovechar al máximo el espacio:
Una vez accedemos al interior, podemos ver la cocina, al fondo. Tiene un microondas y una pila con agua caliente. Cuando no se usa, la pila se puede tapar, para convertirla en encimera.
En un lateral hay un pequeño asiento para tres personas. Se quedan mirando a la pared, pero es lo que tiene una vivienda de apenas un metro de largo.
Debajo del asiento hay un sistema de calefacción con ventilación, que calienta en invierno y refresca en verano. Increíblemente, queda espacio para una pequeña despensa.
En la parte de arriba, colgando del techo, está la cama. Se despliega hacia abajo, y queda sujeta por unos ganchos para soportar el peso de una persona. Eso sí, para subir hay que escalar por el mueble de la cocina...
Ya solo queda la ducha y el retrete. Aquí es donde la casa más pequeña del mundo exige algunos compromisos.
La ducha está en el exterior. Así que solo es apta si estás en pleno campo sin miradas indiscretas, o para refrescarte en verano, con el bañador.
Finalmente, el servicio se guarda en la parte trasera. Es un retrete portátil como los que se emplean en las tiendas de campaña, o las caravanas sin baño. Se puede utilizar tanto en el exterior como en el interior.
Lo mejor de todo es que toda la obra solo le ha costado 5.000 dólares, aunque a eso hay que añadir el precio del remolque, que no menciona.
Como ves, la casa más pequeña del mundo, no engaña. Es, una casa en toda regla. Con algunos compromisos, sí, pero se puede vivir en ella. ¡Todo un récord!

