Javier Tebas consigue sentar a Google y Huawei en el banquillo por el caso IPTV NewPlay: "Participantes con ánimo de lucro"

Montaje/Computer Hoy

LaLiga acusa a estas empresas de beneficiarse de la piratería y de no haber tomado medidas para bloquear la app que permite ver fútbol gratis mediante listas M3U.

La guerra contra la piratería sigue en marcha, y LaLiga no está dispuesta a ceder terreno. El organismo presidido por Javier Tebas busca cualquier resquicio legal para actuar contra las personas o empresas que faciliten la retransmisión ilegal de los partidos. En esta ocasión, los nuevos señalados son dos gigantes tecnológicos: Google y Huawei.

Ambas compañías deberán comparecer ante los tribunales tras ser acusadas de permitir la distribución de una de las aplicaciones más utilizadas para acceder de manera ilegal a los partidos de la liga. Se trata de IPTV NewPlay, que ha generado polémica por su funcionamiento y por la facilidad con la que los usuarios pueden encontrar listas de reproducción con contenido pirata.

Google y Huawei en la mira: el caso NewPlay llega a los tribunales

El tribunal de Murcia ha ordenado que Google y Huawei testifiquen en el proceso que investiga el impacto de NewPlay en la piratería. Según la denuncia, esta app facilitaba el acceso a emisiones ilegales de los partidos de LaLiga, y las tecnológicas no solo permitieron su distribución en la Play Store y AppGallery, sino que también obtuvieron beneficios económicos.

La situación ha escalado hasta el punto de que se ha exigido que la app sea eliminada completamente de los dispositivos de los usuarios. Sin embargo, esta medida aún no se ha aplicado en su totalidad, lo que ha llevado a Javier Tebas a insistir en la responsabilidad de las compañías que facilitan la distribución de aplicaciones similares.

NewPlay es una app IPTV que permite a los usuarios acceder ha contenido a través de listas de reproducción en formato M3U. Estas contienen enlaces a fuentes externas que pueden ofrecer retransmisiones de eventos deportivos, canales de televisión o películas sin la autorización de sus propietarios. Además, contaba con más de 900.000 descargas solo en España.

El problema es que no proporciona directamente contenido pirateado, sino que funciona como un reproductor en el que los usuarios pueden cargar estas listas de enlaces. A pesar de ello, LaLiga sostiene que su existencia facilita el acceso a emisiones ilegales y, por tanto, debe ser considerada una herramienta de piratería.

Desde el punto de vista legal, la defensa de NewPlay argumenta que la aplicación en sí misma no infringe derechos de autor, ya que no almacena ni transmite contenido ilegal. Sin embargo, Javier Tebas ha dejado claro que, para él, la responsabilidad recae sobre las plataformas que permiten su distribución, en este caso Google y Huawei.

Por este motivo, busca establecer un precedente que permita responsabilizar a las grandes tecnológicas por las ganancias obtenidas a través de la piratería, una postura que podría cambiar las reglas del juego en la lucha contra la distribución ilegal de contenido.

LaLiga intensifica su lucha: bloqueo masivo de direcciones IP

Además de la batalla contra las aplicaciones, LaLiga ha emprendido una ofensiva contra la infraestructura de internet que facilita la piratería. En los últimos meses, la organización ha bloqueado direcciones IP asociadas a Cloudflare, con el objetivo de frenar la retransmisión ilegal de partidos.

En esta lucha, Javier Tebas y compañía cuentan con el respaldo de Telefónica, Mediapro y EGEDA, que apoyan su estrategia de cerrar cualquier vía que permita la difusión no autorizada de los encuentros de fútbol. 

Sin embargo, los efectos de estos bloqueos han generado controversia, ya que han afectado a webs legítimas de medios de comunicación, tiendas online e incluso páginas de particulares que nada tienen que ver con las transmisiones ilegales.

El impacto de estas restricciones ha sido tan grande que algunos expertos en telecomunicaciones advierten que la estrategia de LaLiga podría estar teniendo un efecto contrario al deseado. En lugar de frenar la piratería, la caída de páginas y servicios podría empujar a más usuarios a buscar alternativas ilegales que les ofrezcan acceso estable al contenido.

Cabe señalar que el mensaje de Javier Tebas es claro: no se quedará de brazos cruzados. La organización está tomando medidas enérgicas a nivel de aplicaciones y de infraestructura de internet, presionando a empresas como Google, Huawei y Cloudflare para que asuman su responsabilidad en la distribución de contenido ilegal.

La cuestión ahora es si estas acciones lograrán reducir realmente la piratería o si, por el contrario, provocarán un crecimiento de alternativas aún más difíciles de rastrear. Lo cierto es que la lucha está lejos de terminar, y las decisiones que se tomen en los tribunales podrían sentar un precedente con implicaciones para las plataformas digitales y los derechos de transmisión en el futuro.

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