El repentino "amor" de los tecnoligarcas como Google, Apple o Microsoft hacia Trump: ¿Estrategia pura y dura?

Generada con IA

El mundo de la tecnología vive un momento algo extraño con grandes empresas como Apple o Microsoft posicionándose al lado de Trump, pero este "matrimonio de conveniencia" ¿de dónde nace? "La clave para ellas será demostrar que esta cercanía con Trump responde a una estrategia económica y geopolítica, no a una adhesión ideológica".

No cabe duda alguna que el mundo de la tecnología es una auténtica locura y solo hay que ver los avances en inteligencia artificial para hacer una ligera idea. Dejando esto a un lado, está ocurriendo algo muy curioso que seguramente has visto y que tiene como protagonista la toma de posesión de Donald Trump.

Las empresas tecnológicas más importantes del mundo  han pasado de ser críticas acérrimas del ya presidente Donald Trump a convertirse en sus aliadas más cercanas. Este giro de 180 grados ha dejado a muchos preguntándose: ¿De dónde nace este repentino amor? ¿Es una estrategia bien calculada, hipocresía o simplemente una respuesta lógica a una nueva situación política? 

Cuando las donaciones millonarias se convierten en el nuevo cortejo para Donald Trump

Lo cierto es que desde las elecciones de noviembre, empresas como Google, Microsoft, Meta, Amazon y Apple han comenzado a acercarse al nuevo presidente de una forma bastante sospechosa y muy poco genuina. Sin ir más lejos, Google y Microsoft, que solían mantener las distancias con Trump, decidieron abrir sus carteras y donar cada una un millón de dólares para la investidura del 20 de enero.

"Más allá de influir en políticas regulatorias o evitar controles, estas empresas entienden que, para liderar mundialmente las tecnologías emergentes, necesitan el apoyo gubernamental en áreas clave como infraestructura, seguridad o energía", nos comenta en una entrevista para Computer Hoy José Antonio Alguacil, CEO de Ilusionlabs y Youtuber. "Las donaciones millonarias son movimientos calculados que reflejan la necesidad de operar en un entorno donde puedan innovar con menos restricciones y mayor predictibilidad", añade.

Las grandes tecnológicas han sabido ver las orejas al lobo y reconocer que el control regulatorio es más importante que nunca. Con la llegada de Trump, hay una percepción general de que las regulaciones antimonopolio podrían ser moduladas o incluso eliminadas. Esto es música para los oídos de estas empresas.

Además, la competencia global es otro factor determinante. Todas estas compañías, y otras tantas, están en una carrera constante por mantener su liderazgo frente a potencias como China. En pocas palabras, un gobierno a su favor puede ofrecer un entorno menos hostil y más libre para la innovación y el crecimiento.

Por supuesto, y como era de esperar, las redes sociales han sido un hervidero de opiniones, con algunos usuarios critican a estas compañías por lo que consideran hipocresía y falta de principios. Otros defienden la idea de que las empresas deben adaptarse a las circunstancias para sobrevivir.

Google, Microsoft, Meta, Apple... sometidos al poder de EEUU y Donald Trump 

Pero, con la idea de que puedas tener un esquema resumido de las intenciones de cada una de estas compañías, veamos los intereses de cada una caso a caso.

  • Google, por ejemplo, ha estado bajo la lupa por prácticas antimonopolio y busca evitar regulaciones que podrían poner en jaque su negocio y libertad. Al acercarse a Trump, la empresa espera algo de ayuda para evitar que todo esto afecte a su negocio.
  • Microsoft tiene sus propios intereses en juego, ya que la compañía quiere consolidar su posición en el sector de la inteligencia artificial y la nube. De ahí también que ya participe en el proyecto Stargate de Trump.
  • Meta, por su parte, ha preferido un enfoque más sutil pero también estratégico. La compañía ha comenzado a eliminar ciertos sistemas de verificación de contenido, por lo que buscaría suavizar tensiones, y mantenerse en lo más alto a nivel de redes sociales. 
  • Apple, siempre cautelosa con lo que hace, envió a su CEO Tim Cook como embajador ante la administración Trump. Aquí se puede hablar más de una señal de respeto, aunque claramente tiene grandes temas en la mesa como la privacidad y la regulación que seguramente querrán conversar.

Teniendo todo esto en cuenta, ¿qué ha cambiado? La respuesta es simple: nada más que el cálculo de riesgos y beneficios.

"En comparación con su primer mandato, la relación entre Trump y las tecnológicas parece haber pasado del odio al amor incondicional. En su primera administración, hubo tensiones y críticas hacia estas compañías, especialmente por su tamaño y prácticas monopolísticas. Ahora parece que la dinámica ha cambiado, no tanto por la figura de Trump, sino por la filosofía aperturista que él representa", comenta el experto.

Brad Smith, presidente de Microsoft, lo resumió perfectamente cuando dijo que necesitan "una asociación que una a líderes del gobierno, sector privado e instituciones educativas" para liderar el desarrollo tecnológico. 

A modo de resumen, es importante entender que todas estas grandes figuras tech no están enamoradas de Trump; están enamoradas de lo que representa: poder y posibilidad. Este "matrimonio" es puramente conveniente y ambas partes buscan beneficiarse mutuamente.

Para las grandes tecnológicas, estar cerca del poder significa tener voz y voto en decisiones gubernamentales sobre tecnología, inteligencia artificial y ciberseguridad. Por otro lado, Trump necesita el apoyo del sector porque, aunque no lo quiera, son el gran poder de EEUU y del mundo.

Lo que parece amor no es más que una fría estrategia. Las grandes tecnológicas no han cambiado su opinión sobre Trump, tan solo han cambiado su estrategia para sobrevivir y seguir creciendo en un entorno político bastante convulso. Mientras tanto, nosotros como usuarios y ciudadanos debemos analizar muy bien qué está ocurriendo y por qué y que no nos tomen por ignorantes.

Tal y como sentencia José Antonio Alguacil, "en el largo plazo, estas empresas se mantendrán como actores esenciales porque han construido estructuras que van mucho más allá de un alineamiento político. La clave para ellas será demostrar que esta cercanía con Trump responde a una estrategia económica y geopolítica, no a una adhesión ideológica".

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.