Este increíble vídeo timelapse viral muestra cómo los agricultores japoneses cultivan sandías cuadradas de 300 euros

Los agricultores japoneses han encontrado la forma de cultivar sandías cuadradas, y no es algo de hoy, sino una tradición que llevan perfeccionando desde los años 70.
En la agricultura, la innovación no siempre se centra en mejorar el sabor o la frescura de los productos. En muchas ocasiones, la presentación es clave para captar la atención del consumidor, especialmente en un mercado exigente como el japonés, donde la estética juega un papel fundamental.
Japón, conocido por su enfoque meticuloso e ingenioso en el cultivo, ha llevado esta idea a otro nivel con la creación de las sandías cuadradas, conocidas oficialmente como suika. Aunque pueda parecer una excentricidad moderna, la historia detrás de estas sandías tiene ya varias décadas.
Se remonta a la década de 1970, cuando un agricultor llamado Tomoyuki Ono buscaba una solución a un problema común: el almacenamiento y transporte de las sandías. Esta fruta, con su forma irregular, ocupaban mucho espacio y eran difíciles de apilar.
Ono tuvo una idea brillante: ¿y si se pudiera cultivar una sandía con una forma más práctica? Así nacieron las sandías cuadradas. Para conseguir esta peculiar forma, los agricultores japoneses colocan las sandías en crecimiento dentro de cajas de vidrio y metal.
A medida que la fruta se desarrolla, adopta la forma del recipiente, dando como resultado una sandía perfectamente cúbica. De hecho, se ha publicado un vídeo donde se puede ver con claridad cómo es el proceso y el tiempo que toma en cultivarlas.
Sandías cuadradas por casi 300 euros
Cultivar estas sandías requiere de una meticulosa atención al detalle, ya que se plantan en contenedores especiales que permiten que adopte la forma cuadrada durante su crecimiento, que es de aproximadamente dos semanas, un proceso que se puede observar en el vídeo.
Cabe señalar que el mercado objetivo de esta fruta no es el consumidor promedio, sino más bien aquellos que buscan algo único o están dispuestos a pagar por la novedad y la exclusividad. Las sandías cuadradas se venden a precios altos, oscilando entre los 100 y los 300 euros cada una, debido a su laborioso proceso de cultivo, la singularidad y el valor estético que representan.
