El Reloj de Juicio final, a 89 segundos del fin del mundo: la IA rebelde y las armas nucleares, nuevas amenazas

El Reloj del Día del Juicio Final se adelanta un segundo en 2025. Se mantienen las amenazas a la civilización del año pasado, y hay otras nuevas. El fin del mundo está un poco más cerca.
El Consejo de Ciencia y Seguridad del Boletín de Científicos Atómicos, los mayores expertos en su campo, han actualizado el Reloj del Día del Juicio Final, y hay malas noticias: estamos a 89 segundos ficticios del Fin del Mundo. El planeta Tierra está un poco más en peligro en 2025, con respecto al año pasado. Nada nuevo bajo el Sol.
El Boletín de Científicos atómicos, encabezados por Albert Einstein y J. Robert Oppenheimer, crearon en 1947 el Reloj del Día del Juicio Final, un reloj simbólico para representar los peligros de las armas nucleares.
Con el paso de los años se han ido añadiendo otros peligros que pueden acabar con la civilización. El cambio climático, las armas biológicas, las pandemias de laboratorio, y en 2025, dos más: la inteligencia artificial convertida en arma militar y terrorista, y el resurgir de las armas nucleares.
El Reloj del Juicio Final se adelanta un segundo
Nos llamamos seres civilizados, pero somos la única especie del planeta con capacidad para destruirlo. Y con cada año que pasa, aumentamos conscientemente esa capacidad. Eso es exactamente lo que refleja el Reloj del Día del Juicio Final.
Un consejo de expertos en el campo de la energía atómica y otras ramas, que suman nueve Premios Nobel, evalúan cada principio de año la amenaza a la vida en el planeta, adelantando o atrasando el reloj.
Para 2025 han identificado cinco amenazas para la Humanidad, algunas nuevas. La inteligencia artificial mal utilizada, se une al grupo.
El riesgo de una guerra nuclear ha aumentado en 2025, porque crece el gasto en armas nucleares y un supuesto país nuclear, como es Corea del Norte, se ha unido a la invasión de Ucrania. Rusia también está experimentando con satélites equipados con bombas nucleares.
El cambio climático sigue avanzando, y las causas que lo generan no paran de crecer. Los datos estadísticos de contaminación, CO₂ en la atmósfera, y récord de temperaturas, han seguido subiendo en 2024.
Entre los peligros biológicos se encuentran las enfermedades animales, como la gripe aviar, que mutan para infectar a los humanos, y pueden generar pandemias más graves que las del covid.
En todo el mundo se siguen construyendo laboratorios biológicos supuestamente de alta contención, pero las rutinas de supervisión no avanzan igual, lo que aumenta la posibilidad de que se escapen patógenos con potencial pandémico.
Por si fuera poco, los rápidos avances de la inteligencia artificial han aumentado el riesgo de que terroristas o países adquieran la capacidad de diseñar armas biológicas controladas por IA, para las que no existan contramedidas.
La guerra de Ucrania nos ha mostrado drones y misiles controlados por inteligencia artificial capaces de matar personas. La posibilidad de una IA militar con capacidad nuclear, o una IA que aprenda a manejar armas, es un peligro para el ser humano.
El peligro de estas armas de destrucción masiva se potencia por el crecimiento de las fake news, la desinformación y las teorías conspiranoicas, que dan combustible a los extremismos y al enfrentamiento entre ideologías y países.
El Reloj del Juicio Final se ha adelantado un segundo en 2025. Solo nos quedan 89 segundos para el Fin del Mundo. Lo más dramático es que ningún líder mundial tiene intención de poner freno a estos peligros para la humanidad, y para el planeta.

