DIGI prepara una bomba para todos sus clientes: si ya te parecía barato, podría serlo mucho más

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La operadora de origen rumano sigue creciendo en España, pero prepara una sorpresa para sus clientes con un 5G más rápido y un precio más bajo. DIGI no quiere seguir dependiendo de Movistar.
DIGI se niega a fusionarse con Movistar a pesar de los rumores que no han dejado de crecer en las últimas semanas. La operadora de origen rumano tiene otros planes: controlar su propia infraestructura de red.
La compañía pretende dejar de ser un Operador Móvil Virtual (OMV) tradicional. DIGI alquila el uso del espectro radioeléctrico a Movistar hasta el momento con el modelo de compartición activa de red, pero ha realizado una inversión millonaria para cambiarlo.
DIGI tendrá un 5G más rápido

La operadora rumana ha superado los 9 millones de usuarios en España a inicios de 2025, DIGI es la teleco que más crece en el país, y espera mantener esta tendencia en el próximo año. Los planes de controlar su propia red ya no son tan ambiciosos como parecían.
Los clientes serán los principales beneficiados de esta decisión. Si DIGI controla su red, podrá ofrecer un 5G más rápido y eficiente, la operadora tiene un margen operativo frente al modelo de alquiler de Movistar.
El acuerdo entre DIGI y el gigante de las telecomunicaciones tiene una duración 16 años con revisiones cada cinco. Ambas operan en la banda de 3,6 GHz, Movistar aporta 100 MHz y DIGI suma 20 MHz, lo que ofrece un total de 120 MHz compartidos.
Movistar y DIGI ofrecen velocidades de descarga de hasta 3,2 Gbps y una latencia reducida entre 8 y 12 ms en 5G SA (Standalone). Las operadoras tienen una de las redes más rápidas del país, pero la compañía de origen rumano quiere más.
Un precio aún más bajo para los clientes
DIGI ha invertido 349 millones de euros en desplegar su red de fibra y en la compra del espectro móvil. El uso compartido de la red le permite reducir hasta en un 40% su inversión en infraestructuras en comparación con un despliegue independiente, la decisión no puede ser más arriesgada.
La compañía tendrá que realizar una inversión millonaria para dejar de operar como OMV, pero ahorrará en el alquiler de la infraestructura que paga a Movistar y los servicios mayoristas. Si DIGI quiere competir con el gigante de las telecomunicaciones, debe administrar su propia fibra y red móvil.
En cuanto consiga recuperar los ingresos, los márgenes de beneficios se multiplicarán, uno de los principales obstáculos de los últimos años. La operadora no deja de crecer en España, pero cuantos más clientes gana, menores son sus beneficios.
DIGI ha facturado un 18,9% más en 2024 hasta los 529,5 millones de euros a nivel global, pero los costes por operaciones subieron un 27,5% hasta los 506,3 millones de euros, a lo que hay que sumar los 26,1 millones por costes financieros.
¿El resultado? La rentabilidad total del grupo rumano fue de 170,6 millones de euros, un 4,6% más que el año anterior, pero los beneficios netos en marzo fueron de 8,7 millones, un 66% menos que el mismo mes de 2024.
DIGI mejorará los márgenes operativos reduciendo su gasto millonario mes tras mes, lo que les permitirá volver a bajar el precio de sus tarifas a los clientes llegado el momento.
