Esta es la razón por la que prefiero el Huawei Mate X7 a cualquier otro plegable de tipo libro

Tengo la manía de abrir y cerrar la pantalla principal de los plegables de tipo libro y el más reciente de Huawei es el único que no me cambia la pantalla por este gesto.
He probado el Huawei Mate X7, el último plegable de Huawei, que me ha fascinado por varias razones, pero sobre todo por una que hace que no me sienta al darle un uso que no debo a la bisagra. Déjame explicarte mejor.
La compañía lanzó este dispositivo hace semanas en China y hace relativamente poco aterrizó en España, donde ya se puede comprar por un precio de 2.099 euros. Este no dista demasiado ni en precio ni en especificaciones de otras de las opciones de plegables de tipo libro que hay en el mercado.
Me refiero al Samsung Galaxy Z Fold 7, que se lanzó en julio del año pasado y hoy se puede comprar por 2.006 euros en su configuración más avanzada, de 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento interno.
De parte de Honor, aunque no se ha especificado fecha concreta de su llegada a España el Magic V6, ya se ha adelantado su precio en yuanes: 11.999 CNY, lo que actualmente equivale a unos 1.500 euros.
Si bien es cierto que todas las tecnológicas tienen el foco puesto en cómo conseguir el plegable más fino, con la arruga más imperceptible, hay un detalle que, para mí, es igual de interesante y que tiene que ver con la pantalla exterior.
Un plegable que se convierte en un caballete improvisado

Antes de hablar del matiz que me ha encantado del plegable más nuevo de Huawei, conviene recordar algunos de los aspectos que también lo hacen especial, empezando por su trasera, con piel vegana y disponible en los colores Nebula Red (rojo) y Black (negro).
Otro detalle importante son sus cantos, redondeados y en color plateado, que permiten un transporte cómodo, sin que se claven los bordes en la mano. Su bisagra, que permite una apertura y cierre muy suaves, también tiene los laterales ovalados.
Además de ser agradable a la mano, el móvil es solo un poco más grueso que un smartphone normal, debido a que tiene 9,5 mm sin contar con el módulo de la cámara cuando está plegado. Desplegado, se queda en 4,5 mm, es decir, casi como el ancho que necesita el conector USB-C.

Está claro que, para disfrutar de todo su potencial, lo suyo es que lo tengas abierto, aunque he encontrado un truco que te permite utilizarlo como caballete, sin necesidad de cerrarlo del todo para que se active la pantalla exterior.
Es lo que he llamado modo caballete, una función que no había visto hasta ahora en un plegable y que te permite tenerlo abierto casi en un ángulo de 90 grados sin perder la visibilidad de la pantalla exterior.
De abierto a cerrado y no al revés

Habitualmente, los plegables, como es el caso del Oppo Find N6, cambian a la pantalla interna de manera automática en cuando perciben que el smartphone se está desplegando. De esa manera, el contenido que estés viendo en el panel externo, pasa automáticamente al interno.
Eso no es algo negativo, ni mucho menos (es más, es bastante útil), pero, cuando abres y cierras la pantalla sin querer, sí que puede suponer un inconveniente para ti. Por eso, creo que Huawei le ha dado un plus a su plegable con este pequeño detalle.
Lo malo es que la pantalla exterior se queda activada siempre que la pantalla externa esté desplegada antes, lo que significa que no puedes mantenerla si la estás utilizando y después abres el dispositivo. El móvil sí entiende que quieres enviar el contenido de este panel al principal.

Noelia Murillo
Redactora
Noelia Murillo, redactora de Computer Hoy. Realiza pruebas de producto, reportajes y noticias de actualidad relacionadas con el sector. También te cuenta lo que ha analizado en redes sociales.
