Los expertos lo tienen claro: esta es la razón por la que siempre deberías apagar el móvil en vacaciones

Casi todo el mundo da por hecho que unas de las ventajas del verano es el poder desconectar; sin embargo: ¿en qué consiste realmente hacerlo? ¿Se hace bien?

Las vacaciones son uno de los momentos más esperados del año para mucha gente. Un periodo de descanso y de desconexión, sobre todo del trabajo. Sin embargo, los expertos tienen clara una cosa: hoy en día resulta mucho más complicado aprovecharlas al máximo que antes, y el teléfono móvil es el principal culpable de ello. A veces, sin que uno se dé ni tan siquiera cuenta. 

En teoría, el propósito principal de estos periodos festivos no va tanto en viajar o irse a la playa como sí de reponer fuerzas antes de regresar a la rutina del trabajo, los estudios y esas obligaciones. Pero, si los especialistas están en lo cierto, es natural que cada vez resulte más complicado reincorporarse al día a día, y que aumenten los casos de ansiedad y estrés, entre otros problemas. 

Desconectar en vacaciones: un reto cada vez más complicado

Hay muchos estudios especializados que hablan del tema en profundidad. Por ejemplo, la UOC (Universitat Oberta de Catalunya), reveló hace apenas un mes que aquellas personas que no desconectaban en vacaciones tenían muchas más posibilidades de sufrir estrés, fatiga cognitiva, alteraciones del sueño y síndrome de burnout. Y lo que es peor: una reincorporación al trabajo más difícil. 

El problema, dicen los expertos, no está en desconectar o no, sino en cómo hacerlo. Si realmente se quiere dejar de lado el trabajo y esas cosas, el teléfono móvil no es un aliado fiable: mejor olvidarse de él. Lo complicado del asunto es que resulta mucho más sencillo decirlo que hacerlo. Es lo que los especialistas suelen definir como el efecto FOMO, o la sensación constante de perderse algo.

Otro experimento, en este caso llevado a cabo por expertos de la Universidad de Texas, demostró lo cierto de esta consideración. Lo que hicieron fue lo siguiente: cogieron a una serie de personas y, directamente, bloquearon su acceso a Internet durante las vacaciones, sin excepción alguna. ¿El resultado? El 91% de ellos mejoró su sensación de bienestar y logró una mayor capacidad de atención permanente

Los datos, en cambio, demuestran que la gente va en otra dirección. Según un trabajo de investigación llevado a cabo en Estados Unidos, el 68% de los estadounidenses trabajó durante sus vacaciones. Y la cosa empeora aún más cuando se trata de los más jóvenes: entre la Generación Z, un alarmante 78% lo usó para trabajo durante lo que en teoría era su periodo de descanso.

En verano, aburrirse no es algo negativo

Tanto el teléfono móvil como la tecnología en general han conseguido algo: que la gente no se aburra. A las primeras de cambio, se coge cualquier dispositivo y se accede a lo que sea. Pero lo que a priori parece una actividad positiva, quizá no lo sea tanto, si se mira en detalle. Los expertos señalan que aburrirse durante las vacaciones tiene más bueno que malo. 

No son pocos los psicólogos que señalan que el aburrimiento fuerza a la gente a ser más creativa, a imaginar y desarrolla el espíritu crítico. Quizá no sea lo más recomendable todo el tiempo, pero de vez en cuando, sobre todo en vacaciones, supone un auténtico descanso para la mente. Una desconexión de verdad. 

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