Adiós al diésel, crean un motor que convierte el agua de mar en hidrógeno limpio

Buenas noticias para el sector marítimo y el hidrógeno: un desarrollo tecnológico promete transformar el agua en fuente de energía sostenible, reduciendo emisiones y mejorando la eficiencia del transporte.
Desde hace mucho tiempo, los expertos han estado avisando que el hidrógeno verde es el material clave para el futuro de los motores. Tipos como el Coche de Pila de Combustible (FCEV) o Coche de Combustión de Hidrógeno (HICEV) se nutren de esta tecnología.
Más allá de los eléctricos como los Tesla, esta es una alternativa realmente buena para la energía sostenible e incluso, marcas como Toyota y Porsche, están explorando estos sistemas debido a que reduce considerablemente las emisiones de CO₂.
Esta vez, un equipo de científicos británicos de la Universidad Brunel de Londres, ha desarrollado un motor que podría cambiar el paradigma de la industria, tanto a nivel marítimo, como terrestre.
En vez de quemar diésel o gasolina, han logrado usar el agua salada como combustible, un proceso en el que convierten dicho recurso en el deseado hidrógeno.
Definitivamente, podría solucionar muchos obstáculos actuales y los especialistas han compartido lo importante que es para solucionar uno de los problemas de la contaminación vehicular.
Usar el agua salada como energía es el siguiente paso para el futuro de los barcos y coches

Actualmente, hay muchos coches de hidrógeno, pero uno de los problemas por los que sigue deteniendo a muchas marcas es que es más difícil que refinar gasolina, lo cual quiere decir que aunque haya cierta infraestructura, todavía no está al nivel deseado.
De hecho, el verdadero obstáculo no es solamente generar el recurso, sino también hacerlo eficiente porque se gasta demasiada energía durante la fabricación.
Los científicos de la Universidad Brunel de Londres, Reino Unido, se han estado enfocando en resolver el inconveniente, llegando al punto en el que la solución más práctica es el “agua salada”.
Siempre estuvo frente a los ojos, pero ahora es que se ha logrado aprovechar la abundancia del recurso que es el 97% del planeta Tierra. Junto con la startup Genuine H2, el proyecto en cuestión que han estado desarrollando es el motor GH2DEM.
Se trata del “el primer demostrador marítimo, todo en uno de agua de mar a hidrógeno del país”, según explican los expertos de Ecoticias. Lo impresionante de este sistema es que funciona a bordo y puede cambiar la industria para siempre.
“Tomamos agua de mar, la dividimos utilizando electricidad renovable para producir gas hidrógeno, la almacenamos a bordo como un sólido molecular y luego la quemamos en un motor en lugar de diésel, sin CO₂.” - Xinyan Wang.
El proceso comienza por medio de la captación de agua de mar que entra al sistema y pasa por una electrólisis directa de electrodos especiales usando fuentes renovables (como paneles solares).
En este punto surge un problema que es la sal, un elemento que corroe los equipos y también hace que haya gas cloro (Cl₂), que es tóxico. Para resolverlo, los investigadores han tenido que implementar una “nanopelícula ultrafina” junto a un conjunto de membranas.
Esto se utiliza como filtros que retienen los iones de sal para lograr separar el hidrógeno diatómico (H₂) del oxígeno (O₂), consiguiendo que el trayecto de conversión se complete al 100% sin poner en riesgo la maquinaria.
Una vez que todo esto sucede, se transforma en almacenamiento sólido a temperatura ambiente por seguridad y logística (espacio). Con esto, el profesor Xinyan Wang confirma que “El agua se convertirá en energía” más pronto de lo que muchos pensaban.
¿En qué sector servirá el motor GH2DEM?
Por el momento, el GH2DEM está pensado para motores de vehículos grandes, principalmente barcos. Sin embargo, con el tiempo puede que se convierta en el verdadero sustituto del diésel pesado, por lo que podría estar en camiones, trenes u otros similares.
No se descarta el uso para coches de hidrógeno convencionales, ya que el almacenamiento sólido implementado podría también beneficiar la manera en la que se administra el espacio en los automóviles pequeños.
Sea como sea, el objetivo principal es “descarbonizar el sector naviero” para combatir el 3% de las emisiones que se generan normalmente por la combustión.
El gobierno británico apoya la iniciativa con 1.44 millones de libras (aproximadamente 1.6 millones de euros) y se encuentra en pruebas terrestres, por lo que pronto se podría ver en uso estándar.

