Dijeron que esta sería la época de los coches voladores, pero solo hay drones gigantes

Vehículo despegue vertical
Vehículo despegue verticalJetson

Aún hay muy pocos proyectos de coches voladores como tal, y los vehículos que más están triunfando son los más parecidos a drones enormes.

Películas como Blade Runner marcaron un antes y un después en la imaginación colectiva, aunque también dieron lugar a una nueva sociedad ficticia en la que el tráfico se mantenía casi siempre en el aire, evitando la congestión terrestre de las ciudades.

Los conocidos como "coches voladores", no obstante, continúan formando parte de la ciencia ficción, ya que el panorama actual es bastante incierto: normativas aún no clarificadas, además de diseños realmente complejos y caros.

En la era actual, es cierto que agencias como la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos o la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) han concedido licencias especiales para prototipos avanzados, siempre de forma controlada.

Uno de los ejemplos más sonados son las naves eVTOL que han realizado diferentes rutas con origen en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, quizá el inicio de un sistema pensado a futuro para el transporte entre otras ciudades y el JFK.

A día de hoy, este mercado está dividido según las tecnologías que desarrollan: por un lado, sistemas de transporte que emulan a drones; por otro, vehículos híbrido que requieren de una pista de despegue, y finalmente, los que serían los auténticos coches voladores.

En cualquier caso, las primeras categorías son más que habituales, pero en la tercera aparecen contados modelos, en contraposición a las versiones que usan drones o, directamente, funcionan como un dron enorme.

Vehículos eVTOL y aviones de carretera

Prácticamente todo lo que veas en diferentes medios va a estar referido a los eVTOL, vehículos de despegue y aterrizaje vertical, o a los conocidos como aviones de carretera, que son más parecidos a un avión que a un coche tal y como lo conocemos.

Entre los eVTOL, los que pueden parecer drones gigantes, hay varios modelos que ya tienen un precio estimado, y no parece que de momento sea apto para todos los públicos, para lo que seguramente queden aún muchos años.

Por ejemplo, el Jetson ONE puede alcanzar una velocidad ligeramente superior a los 100 kilómetros por hora y permite una duración de vuelo de 20 minutos, aún valores muy inferiores a lo que supondría tener un coche que fuera por tierra y, además, volara.

Jetson ONE
Jetson ONEJetson

Además, hay que tener en cuenta que esta compañía ya ha entregado sus primeras unidades, con una lista de espera de pedidos que aún no pueden cumplir; todo eso teniendo en cuenta que el precio estimado se queda en unos 120.000 euros.

Otro dentro de esta categoría es también el Air ONE, un vehículo también destinado al transporte entre grandes ciudades, sobre todo en Estados Unidos, donde las distancias son enormes y este método de transporte ahorraría mucho tiempo.

Pero como ocurre con el Jetson ONE, no es un coche volador, sino que parece más bien un dron enorme con un pasajero anclado a una cabina muy pequeña.

Precisamente, la FAA ha puesto en marcha un plan recientemente conocido como eVTOL Integration Pilot Program, para establecer un marco en el que puedan operar este tipo de vehículos.

Por otro lado, hay varios modelos en el mercado de aviones de carretera que ya comienzan a parecerse más a un coche tradicional, como The Liberty, con capacidad para 2 personas, velocidad máxima de 160 kilómetros por hora y la capacidad de desplegarse como si fuera un helicóptero.

Ahora bien, estos no permiten un despegue y aterrizaje vertical, por lo que es necesario lo mismo que en cualquier aeropuerto: una pista muy amplia que les permita alcanzar la velocidad deseada para despegar.

Tanto con los eVTOL como con los aviones de carretera, el problema persiste: los coches voladores aún no terminan de cuajar, ya que ninguno de estos es mínimamente parecido a lo prometido. Aunque con alguna excepción.

Los coches voladores aún siguen en pañales

La última opción, la que correspondería a los coches imaginados de la ciencia ficción, no es la que más proyectos tiene. En definitiva, coches que son capaces de realizar un despegue vertical sin necesidad de pistas en cada ciudad.

El mejor ejemplo de esta categoría es el Alef Model A, desarrollado por Alef Aeronautics, un coche como tal capaz de recorrer una distancia aún a velocidad moderada, pero que puede elevarse verticalmente.

Una vez en el aire, la cabina bascula sobre una especie de gimbal y se mantiene estabilizada; mientras tanto, todo el chasis gira 90 grados sobre su eje lateral, para que el coche comience a parecer más un avión, con este tipo de aerodinámica.

Alef Model A
Alef Model AAlef

Aunque solo es capaz de alcanzar como máximo unos 60 kilómetros por hora en tierra, es el acercamiento más aproximado que pudo imaginar la ciencia ficción, con un coche que solo utiliza las 4 ruedas para salir del garaje.

En el aire, es capaz de aguantar los 177 kilómetros por hora, así que indudablemente salvará distancias que a día de hoy se harían en bastante más tiempo; no obstante, todo ello dependerá de los costes de producción, la accesibilidad y, sobre todo, las normativas y los proyectos piloto que se permitan.

De momento, aún no hay coches volando por las ciudades y, tal y como avanza la industria, es más probable que pase más de una década hasta que la sociedad se acostumbre a este tipo de viajes.