Jeremy Clarkson llama idiota a Elon Musk y tiene un claro culpable: "Los eco-hippies de Tesla"

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El presentador británico critica al CEO de SpaceX y culpa a los "eco-hippies de Tesla" por el vandalismo contra la marca, recordando su disputa con el empresario desde 2008.

El polémico presentador británico Jeremy Clarkson ha vuelto a la carga contra Elon Musk, criticando tanto su figura como la reacción de los consumidores que alguna vez lo idolatraron. 

En su columna del Sunday Times, Clarkson recordó su disputa de años con el empresario y aprovechó para lanzar dardos contra quienes han cambiado de opinión sobre el magnate de Tesla. En su particular estilo irónico, el ex presentador de Top Gear no dejó títere con cabeza.

"La repentina decisión global de retirar la financiación colectiva de Tesla y de romper los retrovisores de tantos coches como sea posible no tiene gracia. Pero también es bastante graciosísima. Sobre todo si eres como yo", escribió él en su columna.

Una vieja rencilla que nunca se apagó contra Elon Musk

El enfrentamiento entre Jeremy Clarkson y Elon Musk no es nuevo. Todo comenzó en 2008, cuando Top Gear probó el Tesla Roadster y el presentador británico lo criticó duramente. En su reseña, aunque reconoció la velocidad del vehículo, también señaló fallos en la autonomía y fiabilidad del coche. 

Tesla no tardó en reaccionar y demandó a la BBC alegando que el programa había exagerado los problemas del vehículo. La demanda no prosperó, pero la tensión entre el presentador y el multimillonario nunca desapareció.

El CEO de Tesla no puede competir en software de conducción autónoma.
El CEO de Tesla no puede competir en software de conducción autónoma.

Clarkson siempre ha sido escéptico con los coches eléctricos, y en aquel entonces muchos lo acusaron de estar parcializado contra Tesla. Sin embargo, ahora se siente reivindicado. En su artículo, el presentador aseguró que sus advertencias sobre Musk cayeron en saco roto y que quienes lo defendieron en su momento ahora se encuentran en una situación incómoda.

La figura de Elon Musk ha evolucionado drásticamente en los últimos años. De ser considerado un visionario y salvador del planeta, ha pasado a convertirse en un personaje polarizante debido a sus acciones y declaraciones. 

Su participación en la política estadounidense, su cercanía con la extrema derecha y sus polémicos mensajes en redes sociales han generado una oleada de rechazo que incluso ha llevado a ataques contra Tesla. En Estados Unidos y otras partes del mundo, algunos activistas han empezado a vandalizar vehículos de la marca, rompiendo retrovisores y dañando concesionarios. 

Para Jeremy Clarkson, este giro en la percepción pública de Musk es un tanto irónico. "Quisiera recordarles a todos los conductores de Tesla que les advertí hace 17 años que su decisión de compra no traería nada bueno, Pero no me hicieron caso. Eligieron creerle al Sr. Musk", escribió en su columna.

Tesla en el punto de mira

El éxito de Tesla ha estado ligado en gran medida a la imagen de su fundador. Sin embargo, la creciente controversia en torno a Musk ha afectado a la compañía. Algunos clientes fieles han optado por vender sus coches, mientras que otros buscan distanciarse del empresario sin renunciar a la tecnología de Tesla.

No dejó pasar la oportunidad de recordar que, desde un inicio, no confiaba en el modelo de negocio de la empresa: "Era un héroe para ellos, y me odiaban por haber sido tan grosero con su temprana incursión en el mercado automovilístico. ¿Cómo pude ser tan desagradable con ese amable y filántropo Sr. Musk? Sí, ¿y cómo te sientes ahora, sentado en tu Tesla, mientras un ejército de almas afines le arranca los retrovisores?", escribió con su habitual tono mordaz.

Aunque el artículo de Jeremy Clarkson parece ser una mezcla entre burla y venganza personal, también refleja un fenómeno interesante, que la rapidez con la que la percepción de una figura pública puede cambiar. El magnate pasó de ser un referente tecnológico a un personaje controvertido en un tiempo récord, y Tesla está sintiendo las consecuencias de ello.

Mientras tanto, el presentador disfruta viendo cómo la historia le da la razón, al menos desde su perspectiva. "Los eco-hippies que me atacaban, ahora, por culpa de la multitud, deben aparcar su coche en un garaje cerrado", remató en su columna. Con esta afirmación, deja claro que su animosidad hacia el magnate sigue más fuerte que nunca.

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