Las 4 cosas que tienes que mirar con lupa si vas a comprar un patinete eléctrico

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Hay algunos apartados que revisaría muy bien antes de comprar un nuevo patinete eléctrico, tras haber probado durante varias semanas uno de los más recientes.
No soy un usuario habitual de patinetes eléctricos, ya que siempre he preferido moverme en coche o directamente a pie si las distancias lo permiten, pero tras probar durante un tiempo uno de los patinetes más recientes del mercado, tengo bastante claro lo que elegiría si me tuviera que comprar uno. Lo primero a tener en cuenta, lógicamente, es la actual normativa que rige la movilidad de este tipo de dispositivos y buscar algo que se adecúe a cuestiones como la velocidad máxima, que es de 25 kilómetros por hora para que sean considerados como tal.
Y, por supuesto, no trucar el patinete para que pueda rebasar esa velocidad, ya que no solo te enfrentarás a multas importantes, sino que también será considerado un ciclomotor, por lo que se exigirán cuestiones adicionales como la ITV o un permiso específico para conducir. Además de forzar el motor y, con total probabilidad, generar un riesgo mecánico que no llega de fábrica.
Hay que mencionar que con la aplicación de la nueva normativa, además de las ordenanzas propias de los ayuntamientos, los controles han aumentado, a pesar de que aún veas a menores de 15 años conducir, usuarios que no llevan el casco obligatorio o patinetes que ni siquiera tienen un alumbrado que, valga la repetición, también es obligatorio.
Las sanciones por el incumplimiento pueden acarrear multas de hasta 1.000 euros e incluso el decomiso del patinete eléctrico por parte de las autoridades competentes, por lo que no solo es necesario saber circular de forma responsable, sino también entender en qué consiste un buen patinete eléctrico.
Es normal que con tanta legislación te hayas perdido en lo que se debe y no se debe hacer, pero aquí te ofrezco unos consejos prácticos para que elijas un patinete eléctrico que no te dé problemas, ni con la normativa actual ni a nivel mecánico.
Revisa qué marcas disponen de certificado VMP en la DGT
Si has visto una oferta muy jugosa en algún sitio de comercio electrónico y pone la etiqueta de certificación de la DGT, lo mejor es que antes lo revises a fondo en el listado que ofrece este organismo en su página oficial, donde se explica todo sobre los Vehículos de Movilidad Personal (VMP).
Verás todas las marcas organizadas por orden alfabético, además del modelo concreto de patinete y el número de certificado VMP. Aunque también desde esta página podrás realizar la inscripción del VMP para obtener un número que funciona como una etiqueta identificativa muy parecida a una matrícula. Aquí he de decir que lo mejor es buscar un VMP que tenga un espacio para poner esta identificación.
Además de esto, durante el proceso de inscripción del certificado también podrás solicitar la contratación del seguro obligatorio del VMP, que es vital si vas a circular con un patinete eléctrico; de lo contrario, también enfrentarás sanciones si no lo has contratado.
Busca que tenga buena iluminación e intermitentes
No es algo opcional. Para cumplir con la legalidad, el VMP tiene que estar bien iluminado, tanto con un faro delantero que sea mínimamente potente como con una luz trasera roja de posición o de freno, obligatorio durante la noche o en situaciones de mala visibilidad.
Ya hay también patinetes eléctricos que cuentan con una especie de luz ambiental que se puede configurar para la activación automática en la parte donde reposan los pies, para que los demás vehículos y peatones puedan ver el VMP de la mejora forma posible. Esto no es obligatorio, pero es un plus a considerar para tu seguridad y la de los demás.
Por último, los intermitentes no son obligatorios y puedes señalizar tus movimientos con los brazos; aunque siendo totalmente sincero, creo que es muchísimo más cómodo si buscas un patinete que venga ya con las luces de intermitencia, en lugar de realizar todas las señalizaciones con los brazos, también por tu seguridad y capacidad de reacción.
Diferencia bien la potencia nominal y la potencia máxima
Aunque por lo general solemos mirar la capacidad máxima de potencia que llega con cualquier aparato electrónico, lo más recomendable es observar qué potencia nominal tiene, ya que esta es la cantidad de energía que consumirá habitualmente para evitar que el dispositivo se sobrecaliente.
En el caso de los patinetes, la potencia máxima está más relacionada para hacer frente a cuestas, como pendientes del 32%, por ejemplo; en este sentido, mira bien si puede hacer frente a este tipo de cuestas, ya que lo notarás mucho en el esfuerzo que hace el patinete en estos momentos pico, que suponen un estrés para el VMP.
Si vas a realizar habitualmente trayectos sin pendientes pronunciadas, lo mejor es que mires la potencia nominal; sin embargo, si tu ciudad o pueblo tiene bastantes cuestas, revisa bien el apartado de potencia máxima y de capacidad para el porcentaje de inclinación, y con ello evitarás forzar el vehículo.
El peso aquí importa (y mucho)
En cuanto al diseño de un patinete, los más comunes y baratos suelen quedarse en aproximadamente entre 20 y 30 kilogramos, mientras que los más deportivos suelen superar con creces este peso, llegando en algunos casos hasta los 40 kilogramos.
Aquí tendrás que revisar muy bien qué necesitas: si vives en un piso sin ascensor, lo mejor es que optes por uno más humilde, ya que tendrás que subirlo constantemente en brazos; si tienes un garaje, no tengas miedo en elegir uno más potente o con más peso.
En este mismo apartado, revisa qué tipo de pulgadas llevan las ruedas, ya que no es lo mismo un patinete que solo vas a usar por asfalto que uno que vas a llevar por caminos de arena o terrenos con baches o mal alquitranado. A mayores pulgadas mayor seguridad para que el patinete circule bien por más tipos de terrenos.
