La regla 3/5/7 de la DGT que debes conocer para saber cuándo un radar puede multarte

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Esta popular regla te puede ayudar a conocer a qué velocidad real te multará cada tipo de radar, ya sean fijos, el de los helicópteros Pegasus o los móviles en coches patrulla.
Los cinemómetros, los que se conocen popularmente como radares de velocidad, tienen una regulación bastante estricta y detallada que marca los límites que no se pueden sobrepasar, además de los márgenes exactos de error.
Al margen de esto, hay una creencia bastante extendida de que existe un margen de velocidad con el que los radares no saltarán si no te excedes de una velocidad concreta, a pesar de que la señal en carretera marque un límite y el velocímetro sobrepase ligeramente este.
Y hay cierta verdad en esto, lo que se ha venido a llamar durante los últimos la regla 3/5/7, una referencia a los márgenes en los que operan los cinemómetros de la Dirección General de Tráfico (DGT), la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y las autoridades locales y autonómicas.
Sobre todo esto lo importante a tener en cuenta es el siguiente principio fundamental: en las vías con un límite igual o inferior a los 100 kilómetros por hora, el margen de error –conocido también como umbral de tolerancia– se aplica en valores absolutos en km/h, mientras que en vías con límite superior a 100 km/h, este margen se calcula como un porcentaje.
A partir de aquí, la regla 3/5/7 de la DGT depende de las especificaciones técnicas de los aparatos de medición que se utilicen, además de las condiciones en las que se realiza el servicio.
El 3% se aplica a los radares fijos de última generación y a los de tramo. Es decir, a todos aquellos que tienen una instalación fija, como los que se encuentran en cabinas, que han sido homologados recientemente, así como a los radares de trama.
Y, como anteriormente, hay que diferenciar entre las vías de más de 100 km/h y las de menor velocidad: en las primeras, el margen es del 3%, por lo que si en la autopista el límite es de 120 km/h, el radar saltará a partir de los 123,6 km/h.
En las segundas, el margen es de 3 km/h. Si te encuentras en una travesía urbana que tenga un límite de 50 km/h, el radar de velocidad te multará si sobrepasas los 54 km/h reales.
Por su parte, el 5 se aplica a los radares móviles usados en posición estática, como pueden ser aquellos que han sido ubicados sobre un trípode o dentro de un vehículo que esté parado en el arcén, además de los helicópteros Pegasus.
De tal forma, en las carreteras que no superen los 100 km/h el umbral de tolerancia es de 5 km/h, mientras que en las que rebasen esta velocidad el margen es del 5%; por ejemplo, en una autovía de 120 km/h, si viajas a 126 km/h el radar saltará.
Por último, el 7 hace referencia a los radares móviles que viajan en coches patrulla y realizan mediciones mientras viajar por carretera. Aquí, en las vías de menos de 100 km/h se permite un margen de 7 km/h, por lo que una vía nacional de 90 km/h el radar multará ya a partir de los 98 km/h.
Como en todas las anteriores, en las vías que permiten una velocidad mayor de 100 km/h, el umbral es del 7%; por tanto, si vas por una autovía de 120 km/h, este radar móvil saltará en los 128,4 km/h.
Aunque cabe una excepción, según la sentencia 184/2018 del 17 de abril del Tribunal Supremo: si un radar móvil realiza las mediciones desde una posición fija o estacionada –como un coche patrulla parado–, el margen a tener en cuenta no es el 7, sino el 5 o el 3.
Y, adicionalmente, también hay que considerar que existe una ligera diferencia entre el velocímetro que marca el cuadro de instrumentos del vehículo y la velocidad real. Esto está homologado perfectamente en el Reglamento UNECE R39 a nivel europeo y obliga a que los velocímetros de los automóviles no marquen nunca una velocidad inferior a la real, siempre con un margen de error por exceso de entre el 5% y el 10%.
O lo que es lo mismo, si tu velocímetro marca una velocidad de 120 km/h, lo más probable es que la velocidad real se sitúe entre los 112 y los 115 km/h, sobre todo para garantizar algo de seguridad si te cruzas con un cinemómetro.
