Adiós a Raspberry Pi: esta alternativa llegada de China es mucho más barata

La Orange Pi Zero 3 ofrece potencia, 4 GB de RAM y salida 4K por menos de 30 euros. Una alternativa real a Raspberry Pi, ideal para proyectos caseros y 'makers'.

Durante años, la Raspberry Pi ha sido la reina indiscutible de los ordenadores de placa única: económica, versátil, ideal tanto para proyectos educativos como para aplicaciones más serias. Pero su reinado no está exento de rivales.

Ahora, desde China, llega una alternativa que no solo iguala muchas de sus funciones, sino que lo hace a un precio incluso más bajo: la Orange Pi Zero 3, una placa de desarrollo compacta, potente y sorprendentemente asequible.

Con soporte para 4K, WiFi, Bluetooth y una arquitectura abierta, se presenta como una opción ideal para quienes buscan montar un servidor casero, una consola retro o simplemente cacharrear sin gastar demasiado. Y lo mejor es que esta versión de 4 GB de RAM puede comprarse por apenas 27,99 euros en AliExpress.

Orange Pi Zero 3

Mini PC de 4 núcleos con 4 GB de RAM, WiFi, BT, Micro-HDMI 4K y puertos de expansión. Compatible con Android y Linux. Ideal para proyectos DIY o multimedia.

Compacta, potente y lista para casi todo

La Orange Pi Zero 3 llega equipada con un procesador Allwinner H618, un chip de cuatro núcleos Cortex-A53 de 64 bits que ofrece un rendimiento más que digno para una gran variedad de usos. Puedes usarla para montar una pequeña estación de juegos retro, un centro multimedia, un mini servidor Linux o experimentar con proyectos DIY; esta placa puede con ello.

Además, incluye GPU Mali-G31 MP2, lo que le permite ofrecer salida de vídeo en resolución 4K a través de su puerto Micro-HDMI. Esto no solo la hace útil para proyectos audiovisuales, sino también para quienes buscan una pequeña PC conectada al televisor o incluso una alternativa básica a Android TV.

A diferencia de otras placas más limitadas, esta versión incluye 4 GB de RAM DDR4, lo que marca una gran diferencia en rendimiento y estabilidad, especialmente cuando se usan entornos gráficos completos, aplicaciones pesadas o multitarea.

Y aunque hay versiones más económicas con menos memoria (1, 1.5 o 2 GB), la de 4 GB se sitúa como la mejor opción en cuanto a equilibrio entre precio y capacidad.

Conectividad y expansión a la altura

En términos de conectividad, la Orange Pi Zero 3 viene bastante bien equipada para su tamaño. Dispone de WiFi, Bluetooth y puerto Ethernet, así como USB 2.0 y Micro-HDMI, lo que te permite conectar fácilmente periféricos, pantallas, teclados o ratones sin necesidad de adaptadores extra.

Además, incluye un puerto de expansión de 13 pines y otro de 26 pines, lo que la convierte en una opción ideal para makers y desarrolladores que quieran aprovechar sus capacidades de entrada/salida. Con ellos puedes conectar sensores, relés, pantallas o incluso pequeños motores para proyectos de robótica o automatización doméstica.

También es compatible con salida de vídeo compuesta (TV out), receptor infrarrojo y audio analógico, si se conecta una placa adaptadora. En definitiva, es una placa pensada no solo para usuarios básicos, sino también para quienes quieren ir más allá y personalizar al máximo su sistema.

En cuanto a sistemas operativos, es compatible con Android, Debian, Ubuntu y otras distros de Linux, lo que facilita mucho las cosas si estás acostumbrado al ecosistema Raspberry. El soporte de software es amplio y la comunidad en torno a Orange Pi va creciendo poco a poco, con foros, proyectos y documentación disponibles online.

Ideal para montar un mini PC o una consola retro

¿Quieres un centro multimedia? Puedes instalar Android y utilizarla como una especie de TV Box. ¿Prefieres una consola retro? Recalbox o Batocera funcionan sin problemas, permitiéndote jugar desde juegos de consolas de los 80 hasta algunas plataformas más exigentes.

La Orange Pi Zero 3 también puede funcionar como un servidor doméstico de bajo consumo, ideal para alojar un servidor web, un sistema de copias de seguridad, un bloqueador de anuncios tipo Pi-hole o incluso un servidor de impresión. También es útil para sistemas de domótica, estaciones meteorológicas o cualquier otro proyecto que requiera un sistema Linux ligero y eficiente.

La ventaja aquí es que su precio permite experimentar sin miedo. A poco menos de 30 euros, montar un pequeño servidor o una consola retro no requiere una gran inversión. Incluso puedes tener varias placas para proyectos diferentes, algo impensable si hablamos de las Raspberry Pi 4, cuyo precio ha subido considerablemente en los últimos años.

Eso sí, hay que tener en cuenta que, como muchos productos importados, puede haber algún coste adicional por aduanas, aunque suele depender del país de destino. Aun así, incluso con esos posibles gastos, sigue siendo una opción mucho más asequible que la mayoría de alternativas europeas.

Más información sobre: