Esta VPN me está salvando los fines de semana: cero bloqueos y libertad total por 2 euros

Uso una VPN que me permite evitar todo tipo de bloqueos a Cloudfare, habituales en cada fin de semana de fútbol.
Desde que uso una VPN, los fines de semana ya no sufro esos bloqueos que a veces afectan a servicios apoyados en Cloudflare y que convierten medio internet en una ruleta rusa.
En mi caso la solución ha sido Surfshark, que me funciona bastante bien y además tiene servidores de sobra para elegir según lo que necesites en cada momento. Llevo tiempo utilizándola y lo que más me convence es precisamente eso: que no da sensación de estar “apañándote” con una herramienta técnica complicada, sino de tener un servicio muy fácil de usar, rápido y bastante completo por un precio que ahora mismo se mueve por debajo de los 2 euros al mes si eliges el plan de dos años.

Surfshark VPN
Esta VPN con antivirus integrado es perfecta para esquivar bloqueos y navegar de forma anónima en todos tus dispositivos.
Desde 1,88€ al mesLa primera razón por la que Surfshark merece la pena es bastante simple: cuesta muy poco para todo lo que ofrece. El plan más barato ronda esos 2 euros mensuales prorrateados en la suscripción de 24 meses, y además incluye 30 días de garantía de reembolso
La barrera de entrada es bajísima comparada con la de muchas otras VPN potentes del mercado. Es de esos servicios que pagas una vez, te olvidas durante dos años.
La velocidad wa para mí es el gran filtro definitivo con cualquier VPN. Puedes tener miles de extras y una aplicación muy bonita, pero si al activarla la conexión se arrastra, tarda todo una eternidad en cargar y el streaming se vuelve insoportable, no sirve de mucho.
Ahí Surfshark sale bastante bien parada, porque según mi experiencia mantiene una velocidad muy alta en el día a día y permite ver contenido en 4K, descargar archivos, trabajar, usar el móvil o la tablet y moverte por Internet sin notar una caída dramática del rendimiento.
Incluso cuando los test de velocidad muestran cierta reducción respecto a navegar sin VPN, la sensación práctica es que el servicio sigue siendo suficientemente rápido y estable como para dejarlo activado sin estar pensando constantemente en él.
Otra de las cosas que me parece más redondas de Surfshark es que no pone límite al número de dispositivos conectados con una misma cuenta. Esto, que a veces se menciona casi de pasada, cambia mucho la película, porque no tienes que ir contando si ya has ocupado cinco o seis plazas ni decidir en qué aparato te interesa más tener la VPN activa.
La puedes instalar en el móvil, en el portátil, en la tablet, en el televisor o en un stick de streaming y seguir usándola como si fuera un paraguas digital para toda la casa.
También me gusta bastante que Surfshark no se quede solo en lo básico de cifrar la conexión y cambiar tu ubicación virtual. En planes superiores incorpora extras bastante útiles, como antivirus en dispositivos móviles.
Hay además dos funciones que me parecen especialmente interesantes porque van más allá de lo que la mayoría espera de una VPN. La primera es la IP dedicada, que tiene coste adicional, pero que cambia bastante la experiencia si te la puedes permitir. La segunda es Alt ID, una función que permite generar una identidad alternativa y un correo intermedio para registrarte en webs y servicios sin ir regalando tus datos reales por todas partes.
Surfshark funciona bien en móviles, tablets, televisores, sticks y otros dispositivos, incluso en algunos entornos donde otras VPN dan más problemas. Esa amplitud de soporte refuerza la sensación de que no estás contratando una app para el móvil, sino un servicio pensado de verdad para acompañarte en casi cualquier aparato desde el que te conectes.
