Jorge Ángel, enfermero, sobre las consecuencias de ver el eclipse del 12 de agosto sin protección: "Puede causar daños oculares graves y permanentes"

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Mirar el eclipse del 12 de agosto en España directamente genera quemaduras irreversibles en los ojos. Jorge Ángel advierte que es más grave de lo que se piensa.
Madrid, Valencia y las principales ciudades de España esperan el eclipse del 12 de agosto con ansias y es que diversas zonas del país podrán apreciar la máxima exposición del fenómeno astronómico.
Junto al interés por conocer los mejores lugares de observación, también surgen dudas sobre las gafas homologadas para eclipse y los riesgos de mirar directamente al Sol.
Los expertos advierten que hay que tener mucho cuidado debido a que los daños oculares pueden ser irreversibles. De hecho, el profesional Jorge Ángel afirma que observar el eclipse sin los elementos adecuados puede provocar lesiones tan graves que podrían hacer que la vista padezca de un deterioro agresivo sin poder hacer nada al respecto.
¿Por qué mirar el eclipse sin protección puede causar daños permanentes?

El eclipse del 12 de agosto es uno de los eventos del espacio que a millones de personas no les gustaría perderse, sobre todo porque no se verá algo igual después de mucho tiempo.
Según explica, mirar el Sol sin la protección adecuada "puede causar daños oculares graves y permanentes", advirtiéndole a aquellas personas que creen que no les va a pasar nada cuando utilicen sus ojos para apreciar lo impresionante que es el eclipse.
Ni siquiera con gafas de sol, pues deben tener una certificación ISO 12312-2 para poder resistir a la radiación solar. No importa si es cuando parte del disco solar queda oculto por la Luna, una mala decisión como esta conlleva riesgos graves.
Una de las lesiones que se pueden sufrir es la retinopatía solar, la cual afecta directamente la retina debido a la exposición directa a la luz solar intensa y a la radiación ultravioleta.
Lo peor de esto es que el daño se produce sin dolor y no te das cuenta hasta que empiezas a notar que, después de unas horas o días, ves que hay manchas que no se quitan de la vista.
Se te complica visualizar porque todo está borroso, hay puntos oscuros en el centro, colores alterados y sensibilidad a la luz.
Por otro lado, al disminuir la luminosidad ambiental, la pupila puede dilatarse y permitir la entrada de una mayor cantidad de radiación, pero esto es un error porque mirar directamente unos segundos es una completa condena para toda una vida.
Si de verdad aprecias tu visión y tus ojos, cuídalos. La retina es algo delicado que podría ser dañado en menos tiempo de lo que esperas y si eres joven, seguro que se convierte en una de las peores decisiones de todas.
¿Cómo proteger tus ojos durante el eclipse del 12 de agosto?
Es algo que no sucede todo el tiempo, pero si no vas a tener la protección adecuada, por favor, no intentes visualizar el acontecimiento espacial con tus ojos directos.
La recomendación más repetida por especialistas, autoridades sanitarias y organismos científicos es utilizar exclusivamente gafas homologadas para eclipse que cumplan la norma internacional ISO 12312-2.
Con esto, te aseguras de que están diseñadas para una protección especial ante la radiación solar. Otra cosa importante es que no es válido utilizar los métodos caseros porque no sirven de nada.
Evita las radiografías antiguas, cristales ahumados, CDs, películas fotográficas reveladas, pantallas de dispositivos o filtros improvisados, porque no son alternativas seguras.
Del mismo modo, si utilizas cámaras, prismáticos o telescopios, es imprescindible incorporar filtros solares específicos colocados correctamente en el equipo.
Organismos como el Consejo General de Enfermería, la Sociedad Española de Enfermería Oftalmológica y distintos servicios de oftalmología hospitalaria han impulsado campañas informativas para concienciar a la población antes del eclipse del 12 de agosto.
Si notas alguna alteración visual después de observar el fenómeno, acude lo antes posible a un especialista para que evalúe tu caso. De ser posible, comunica esta información a tus allegados para que no lleguen a sufrir de un daño ocular por sorpresa.
