¿Lo que ves y lees es lo que crees? Esta es la peligrosa realidad de Instagram, X o TikTok

Muchos jóvenes españoles consideran Instagram una fuente fiable de noticias, pero ¿cuántos se toman el tiempo para comprobar si lo que ven es real o falso.
Las redes sociales han cambiado por completo la forma en que se consume información. Lo que antes era territorio exclusivo de los periódicos, la radio y la televisión, ahora está capitaneado por plataformas como Instagram, TikTok o X —antes Twitter—.
Según un artículo reciente de El País, y tal y como recoge la última encuesta sobre juventud del Eurobarómetro, el 49% de los españoles entre 16 y 30 años dice informarse a través de las redes sociales, seguido de la televisión (44%) y los familiares y amigos (35%), mientras que solo un 20% acude a la prensa o las plataformas de noticias.
Es decir, para muchos, las noticias ya no llegan a través de medios tradicionales, sino en forma de vídeos cortos, memes y titulares llamativos que aparecen en sus feeds.
A primera vista, esto parece algo positivo. Las redes sociales han democratizado el acceso a la información: cualquiera con un móvil puede estar al tanto de lo que ocurre en el mundo en cuestión de segundos.
Esto es algo que comparte Jaime Rodríguez-Conde de Diego, Socio en Eureka PR en una entrevista para Computer Hoy: "Lo bueno que tienen las redes sociales es, precisamente, esa instantaneidad. La tecnología ha acabado con nuestra paciencia y ahora somos incapaces de esperar, de contrastar y de verificar. Lo queremos todo y lo queremos ya". Pero no todo es tan bonito como parece.
Estas plataformas no están diseñadas para informar; están diseñadas para entretener y mantenerte enganchado. Y aquí es donde empieza el problema: ¿realmente estás bien informado o simplemente consumes contenido superficial que deja claras cuáles son tus creencias y pensamientos?
Yendo a algunos datos, muchos jóvenes confían más en lo que ven en redes sociales que en los medios tradicionales. Sin embargo, seamos claros, las redes sociales no son un periódico ni una agencia de noticias; son plataformas controladas por algoritmos cuyo objetivo principal es maximizar el tiempo que pasas en ellas.
Aunque suena bastante oscuro, parece que la sociedad está entrando o ya ha entrado de lleno en un terreno peligroso donde las noticias falsas, las burbujas ideológicas y la polarización dominan tu percepción del mundo.
"Corres el riesgo de entrar en una burbuja donde el tipo de información que consumes está completamente sesgado, como siempre que solo se habla con gente que piensa como tú; cuando solo se lee a autores/as que refuerzan tu opinión, y demás. Con esto, al final, solo refuerzas aquello en lo que piensas o crees, no lo cuestionas, lo rumias, lo pones en duda y, finalmente, te formas tu opinión basándonos en una información más completa", comenta el experto.
El poder de la inmediatez que renina en las redes sociales: ¿información al instante o superficialidad?
Uno de los mayores atractivos de las redes sociales como fuente de información es su inmediatez. En plataformas como X, las noticias se publican en tiempo real, mucho antes de que los medios de siempre tengan tiempo de verificarlas y publicarlas. Tiene un lado oscuro: el riesgo de que se propague información falsa o incompleta.
Lo cierto es que el formato mismo de las redes sociales favorece la superficialidad. Los titulares llamativos, los vídeos cortos y los comentarios son perfectos para captar la atención rápidamente, pero rara vez ofrecen contexto o profundidad.
Nos quedamos con fragmentos de información que pueden ser engañosos o incompletos. Por ejemplo, una noticia sobre un conflicto internacional puede reducirse a un tuit con dos frases impactantes y una imagen sensacionalista. Esto, sinceramente, es bastante triste.
Además, esta rapidez puede llevar a muchos a compartir contenido sin verificarlo. Seguro que te ha pasado alguna vez: ves algo muy importante o llamativo en tu feed y lo compartes sin pensar demasiado si es cierto o no. Podrías estar, sin darte cuenta, difundiendo una fake new.
Lo peor de todo: es el algoritmo el que decide lo que ves y lo que no
Ya rizando el rizo, las redes sociales utilizan algoritmos para decidir qué contenido vas a ver. Esto significa que no todos van a ver las mismas noticias; cada uno recibe una versión personalizada del mundo basada en sus intereses, interacciones previas y preferencias personales.
Suena genial porque recibes contenido adaptado a ti y esto es algo que ha pasado siempre con, por ejemplo, personas que solo leen El País o solo leen ABC. Pero hay un problema importante: estos algoritmos crean 'burbujas ideológicas'.
En estas, solo interactúas con personas que piensan como tú y ves contenido que refuerza tus creencias. Esto te hace sentir cómodo porque no tienes que ver opiniones contrarias, pero también te aísla de otras. Crees que el mundo es de una forma o que todos opinan como tú, pero nada más lejos de la realidad.
Por ejemplo, si sigues cuentas con una inclinación política específica, el algoritmo te mostrará más contenido parecido y menos puntos de vista contrarios. En realidad estás viendo solo una pequeña parte del panorama general.
El problema es aún más grave entre los jóvenes que confían ciegamente en lo que ven en redes sociales sin cuestionarlo ni verificarlo. Según el artículo de El País, muchos consideran Instagram una fuente fiable de noticias, pero ¿cuántos se toman el tiempo para comprobar si lo que ven proviene de una fuente de peso?
Esta gran democratización de acceso a la información viene de la mano de grandes riesgos. No cabe duda de que la clave está en aprender a usarlas siendo críticos con lo que ves y lees y complementando esta información con otras fuentes.
A modo de conclusión, las redes sociales no son ni buenas ni malas por sí mismas; todo depende del uso consciente e informado que hagas de ellas como sociedad que, supuestamente, está más avanzada que hace 25 años.
"Las redes sociales no solo han aumentado la manipulación informativa, sino que han entronizado como referentes a personajes que, a mi juicio, no merecen esa capacidad de influencia. Así nacen los Llados de turno y, por eso, volvemos a debatir sobre si la Tierra es plana o no. Y creo que aquí hay que asumir responsabilidades", sentencia Rodríguez-Conde de Diego.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.



