Andrew S. Tanenbaum, creador de Minix, y su increíble profecía en 1992 sobre el sistema operativo de Linus Torvalds: "Linux está obsoleto y pronto desaparecerá"

Andrew S. Tanenbaum y Linus Torvalds
Andrew S. Tanenbaum y Linus TorvaldsImagen generada con IA
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Hace 34 años, Tanenbaum criticó el diseño monolítico de Linux y su dependencia del Intel 386. Décadas después, aquel sistema operativo creado por Linus Torvalds domina los servidores en todo el mundo, la supercomputación y Android.

Hoy Linux está detrás de servidores, móviles Android, supercomputadores y todo tipo de dispositivos. Por ello, cuesta imaginar que un sistema con semejante alcance fuese considerado una apuesta sin futuro cuando apenas empezaba.

Sin embargo, el 29 de enero de 1992, Andrew S. Tanenbaum, especialista en sistemas operativos, abrió en comp.os.minix una discusión con un asunto que ahora es considerado histórico: “LINUX is obsolete”.

Cabe señalar que el Linux que Linus Torvalds había anunciado en agosto de 1991 estaba pensado para ordenadores 386/486 y él mismo admitía que no era portable porque aprovechaba características concretas del procesador Intel 386.

Para Tanenbaum, creador de MINIX, construir además un sistema nuevo alrededor de un kernel monolítico parecía caminar en sentido contrario a la investigación de la época. Escribió bien varias limitaciones del Linux que tenía delante; lo que no anticipó fue su capacidad para transformarse.

Y es que en pocos años aparecieron ports fuera de x86, como Motorola 68000, y aquella portabilidad que parecía uno de sus mayores defectos terminó convirtiéndose en una fortaleza con el paso de los años.

Por qué Tanenbaum veía Linux como algo obsoleto

Linus Torvalds y Andrew S. Tanenbaum
Linus Torvalds y Andrew S. TanenbaumLinkedIn

Es importante destacar que Andrew S. Tanenbaum defendía los microkernels, una arquitectura que mantiene un núcleo pequeño y desplaza servicios como controladores o sistemas de archivos a procesos separados.

La idea buscaba aislamiento, portabilidad y contener fallos, pero Linux hacía lo contrario: buena parte de esos servicios trabajaban dentro del espacio privilegiado del kernel.

Del mismo modo, desconfiaba de su dependencia del 80x86, por lo que pensaba que el futuro tendría más peso de arquitecturas RISC y que GNU acabaría ofreciendo alternativas más modernas.

De hecho, Linus Torvalds aceptaba que un microkernel podía resultar elegante sobre el papel, pero respondió con Linux, que ya existía y podía utilizarse, mientras GNU Hurd todavía no estaba listo.

Cabe señalar que esa disponibilidad resultó decisiva, sobre todo porque la comunidad podía descargar Linux, modificarlo, añadir controladores y llevarlo a nuevo hardware.

Con el tiempo llegó a ARM, ARM64, RISC-V, x86-64, PowerPC o s390, mientras su diseño evolucionó hacia un kernel monolítico modular capaz de cargar componentes sin recompilar todo el núcleo.

Linux terminó llegando justo donde parecía improbable

Eliminar BFS de Linux
Eliminar BFS de LinuxGenerado con IA

Tanenbaum acertó al pensar que esas arquitecturas ganarían importancia, pero Linux terminó funcionando también sobre ellas. Android utiliza el kernel Linux y ARM domina buena parte del mercado móvil, mientras RISC-V cuenta con soporte oficial.

Su presencia va mucho más allá. W3Techs situaba el 14 de septiembre de 2026 a Linux en el 62,5% de los sitios cuyo sistema operativo podía identificar, y la lista TOP500 de junio de 2026 vuelve a mostrar Linux como plataforma dominante en supercomputación.

Eso no significa que Tanenbaum estuviera equivocado sobre todo. Continuó defendiendo el aislamiento y la fiabilidad de los microkernels, y en 2006 volvió sobre esas ideas. MINIX 3 llevó ese planteamiento más lejos, separando componentes para evitar que un fallo arrastrara al sistema completo.

Quién fue Andrew S. Tanenbaum y qué era MINIX

Andrew S. Tanenbaum es profesor e investigador especializado en sistemas operativos. Creó MINIX, un sistema Unix-like pensado principalmente para enseñar cómo funciona un sistema operativo y construido alrededor de un microkernel.

MINIX permitía a estudiantes estudiar y modificar un sistema real sin enfrentarse a la complejidad de un Unix comercial. Así que no nació para dominar el mercado, sino como herramienta educativa y de investigación.

Su influencia fue sobre todo académica y técnica, ayudando a formar desarrolladores y manteniendo vivo el debate sobre cómo deberían diseñarse sistemas más aislados y fiables.

La crítica de Andrew señalaba problemas reales, donde lo que falló fue asumir que definirían Linux para siempre y el proyecto triunfó porque fue capaz de cambiar más rápido de lo que aquella predicción podía imaginar.

Más información sobre: