Linus Torvalds anuncia el lanzamiento de Linux 7.2-rc2: "Todo parece muy normal, crucemos los dedos"

El creador del sistema operativo de código abierto publica la segunda versión en desarrollo de Linux 7.2. Parece que va a tener unas vacaciones tranquilas, tal y como ha afirmado.
Con una salida prevista para agosto, no es momento de descansar si Linus Torvalds quiere que Linux 7.2 finalmente vea la luz. Ha anunciado oficialmente el lanzamiento de Linux 7.2-rc2, una segunda fase de pruebas para esta nueva versión, y parece que las cosas, por fin, están yendo sin problemas.
Como cada nueva versión, toca afinar las novedades que se prevé que aterricen en millones de ordenadores y, la versión 7.2 está especialmente ligada con la limpieza de código y la adaptación del kernel a los PC más modernos.
Linus Torvalds ha explicado en un comunicado que, por el momento, el tamaño de esta actualización se mantiene dentro de lo esperado, siendo un poco más pequeña que la versión equivalente de la generación anterior, la 7.1. Aun así, ha pedido calma a la comunidad para ver cómo evoluciona el proceso, tocando madera para evitar que algo se salga de control.
La mayor parte de los cambios en esta versión se centran en la mejora de drivers o controladores, que son las instrucciones necesarias para que las tarjetas gráficas y los discos duros funcionen bien.
El resto del código que se ha cambiado se reparte entre mejoras para el sistema de archivos y la gestión de las redes. El único aspecto así diferenciador ha sido la reorganización de un archivo que solía dar problemas.
En concreto, hablamos de borrar una herramienta de programación llamada strncpy. Con esto, el kernel del sistema operativo se quita de encima la que podría perfectamente ser la mayor fuente de errores del sistema operativo, aunque la batalla no ha sido fácil y ha durado más de seis años de trabajo y un total de 362 modificaciones específicas en el código del kernel.
A nivel de rendimiento, esta nueva versión viene con dos novedades técnicas importantes. Por un lado, Linux 7.2-rc2 ha multiplicado por cuatro el límite por defecto de núcleos que puede gestionar en procesadores con arquitectura RISC-V de 64 bits, pasando de 64 a 256 núcleos para adaptarse a los nuevos chips que van a llegar al mercado.
Por el otro, se ha mejorado la seguridad interna del sistema añadiendo una capa de protección contra un tipo de ataque muy concreto que intenta inyectar código malicioso a través de la memoria RAM.
Con todo esto, la previsión nos lleva hasta agosto de 2026 como potencial fecha de salida y será el que venga instalado por defecto en los sistemas operativos de consumo que se lancen después del verano, como Ubuntu 26.10.
En cuanto a ti, como usuario, por el momento deberías esperar. Estas versiones en desarrollo (que llevan el apellido de RC por sus siglas en inglés, Release Candidate) no son para instalarlas en tu PC. Están pensadas, como ocurre con sistemas operativos como Android e iOS, para que los programadores las prueben, busquen errores y comprueben que todo funciona como debería.
Linux 7.2 elimina código fuente 'asqueroso' tras las quejas de Linus Torvalds
Aunque ahora parece que las aguas se han calmado, lo cierto es que Linux 7.2 no está siendo especialmente un camino de rosas para Torvalds.
Hace escasos días la situación se puso algo tensa y no fue realmente por un fallo de rendimiento o un problema que pudiese retrasar el esperado lanzamiento de la versión 7.2 programada para agosto de 2026, sino por algo puramente organizativo: el desorden físico de los archivos dentro del sistema.
Torvalds, fiel a su estilo, no se ha cortado un pelo y ha calificado el diseño visual del parche como algo "repugnante" y "asqueroso", exigiendo que se limpie todo de inmediato antes de seguir adelante. El caos se debe, en concreto, al sistema de asignación de tareas del procesador, conocido técnicamente como sched_ext.
Este componente ayuda a que los programas del ordenador se repartan mejor la potencia del chip. Los desarrolladores enviaron una propuesta con carpetas llenas de código nuevo, pero en lugar de meter los archivos en un directorio separado y limpio, decidieron soltarlos todos juntos en la carpeta general, añadiendo un prefijo al principio de cada nombre.
La paciencia del creador del sistema operativo del pingüino llegó a su límite al ver cómo el proyecto se llenaba de archivos sueltos que hacían la navegación muy incómoda para el resto de los programadores. Torvalds acabó aceptando e integrando el código dentro de la versión de desarrollo de Linux 7.2 para no retrasar los avances, pero no realmente conforme.


