Brendan Eich, creador de JS y CEO de Brave: "Bill Gates se quejaba constantemente de que cambiábamos JavaScript (algo de cierto tenía; ¡pero claro!)"

Brendan Eich junto a Bill Gates
Brendan Eich junto a Bill GatesImagen generada con IA / Montaje / Wikipedia
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Las quejas de Microsoft por los cambios en JavaScript ayudaron a acelerar su estandarización y marcaron una etapa clave para la evolución de la web moderna y abierta.

Brendan Eich recuerda que, a finales del verano o comienzos del otoño de 1996, ya tenía claro que JavaScript no podía seguir evolucionando únicamente dentro de Netscape.

Aseguraba que el lenguaje cambiaba demasiado rápido, donde Microsoft intentaba seguirle el paso y, según cuenta, Bill Gates se quejaba constantemente de esas modificaciones.

Lo curioso es que Eich no descarta por completo aquella crítica. Al contrario, admite que Gates tenía parte de razón, ya que JavaScript todavía era un lenguaje muy joven y Netscape introducía cambios con frecuencia, así que para Microsoft mantener su propia implementación compatible no debía de ser sencillo. 

Netscape y Microsoft estaban compitiendo directamente por dominar los navegadores y, desde el punto de vista de Netscape, seguir mejorando su tecnología era precisamente lo esperable.

Aquellas quejas, sin embargo, apuntaban a un problema mayor. JavaScript estaba dejando de ser una función exclusiva de un navegador para convertirse en una pieza cada vez más importante de la web. 

Si varias compañías querían implementarlo, el lenguaje de programación necesitaba unas reglas comunes y esa necesidad acabaría empujándolo hacia la estandarización.

JavaScript seguía siendo un proyecto muy joven

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Brendan Eich había creado el primer prototipo funcional en unos diez días de mayo de 1995, mientras trabajaba en Netscape. Esa cifra se ha convertido en una de las anécdotas más conocidas de la historia de la programación.

Aquel trabajo fue el punto de partida. Después llegaron meses de integración, correcciones, cambios y nuevas decisiones técnicas. Durante buena parte de esa primera etapa, Eich trabajó con pocos recursos y asumió gran parte del desarrollo del lenguaje y de su motor.

El crecimiento fue tan rápido que la tecnología pasó en muy poco tiempo de ser un experimento interno a convertirse en algo que otros fabricantes necesitaban reproducir. Microsoft, por ejemplo, desarrolló JScript para Internet Explorer.

Cuando JavaScript empezó a tener importancia fuera de Netscape, mantenerlo bajo el control práctico de una sola empresa dejó de ser una solución sostenible.

Ahí entró Ecma, la organización encargada de desarrollar estándares tecnológicos. Eich señala a Carl Cargill como una de las personas que ayudaron a conectar el trabajo de Netscape con ese proceso.

La estandarización comenzó formalmente en noviembre de 1996, donde Microsoft también participó en las primeras reuniones y, según Eich, algunos de sus ingenieros hicieron aportaciones relevantes al trabajo inicial.

Cabe señalar que la primera edición de ECMA-262 fue aprobada en junio de 1997. El propio estándar reconoce JavaScript, desarrollado por Netscape, y JScript, creado por Microsoft, entre las tecnologías que dieron origen a la especificación.

De JavaScript a ECMAScript

JavaScript es el nombre con el que nació y se popularizó el lenguaje, mientras que ECMAScript es la especificación que establece cómo debe comportarse ese lenguaje para que distintas implementaciones puedan seguir una misma base.

Ese cambio fue mucho más importante que una simple cuestión de nombres. Significó que JavaScript podía evolucionar sin depender exclusivamente de Netscape y que otras compañías podían construir sus propios motores siguiendo unas reglas compartidas.

El motor original también siguió cambiando y terminó dando lugar a SpiderMonkey, mientras el equipo alrededor de JavaScript crecía y dejaba atrás aquella etapa en la que Brendan Eich cargaba con buena parte del trabajo.

Visto desde hoy, lo ocurrido con Gates resulta interesante precisamente porque resume el momento en que JavaScript empezó a ser demasiado importante para seguir funcionando como una tecnología controlada por una sola empresa. 

Las quejas por sus cambios continuos no explican por sí solas la estandarización, pero sí muestran por qué aquella situación tenía fecha de caducidad.

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