El curioso motivo por el que Windows ya no esconde secretos ni huevos de Pascua en su código fuente

Windows 11 no tiene huevos de Pascua y hay tres razones por las que los desarrolladores ya no dejan marcas en el código de programación del famoso sistema operativo.
Desde los inicios de la compañía de Bill Gates, el equipo de desarrolladores siempre ha dejado algunos secretos ocultos bajo las diferentes versiones del sistema operativo.
Varios de ellos se han encontrado décadas después, como el mensaje secreto de Office 97 e incluso en Windows 1.0 con los créditos. Sin embargo, con el tiempo han ido desapareciendo o se vuelven muy extraños de encontrar en los SO más recientes.
Rara vez salen a la luz los easter eggs de Windows 11, siendo algo que ha generado preguntas en la comunidad. ¿Por qué ya no hay secretos en el entorno de Microsoft? ¿De verdad dejaron de existir? Hay motivos por los cuales el gigante de Redmond ha dejado de hacer esto y aquí vas a conocerlos.
La iniciativa TwC para evitar vulnerabilidades de seguridad de Windows

No es algo que se haya bloqueado de la nada, pues la decisión de dejar a un lado los huevos de Pascua ha sido por temas más estratégicos y para garantizar la experiencia segura de los usuarios o grandes compañías.
Principalmente, es algo que comenzó con la iniciativa Trustworthy Computing (TwC) de Bill Gates. Este plan lanzado en 2002, se llevó a cabo con el objetivo de que el enfoque del sistema operativo fuera la seguridad, privacidad y confiabilidad.
La idea de esto es mantener la estabilidad estricta en todo momento y usar easter eggs como funciones ocultas no documentadas podrían causar problemas imprevistos o vulnerabilidades desconocidas.
Para garantizar las exigencias de todos los clientes, se eliminaron los huevos de Pascua en las versiones más recientes y es por eso que TwC marcó un antes y un después en el desarrollo de Microsoft.
Pruebas de programación y posibles problemas

Por supuesto, también hay que tener en cuenta que la evolución de la compañía y cada una de las versiones de Windows, han requerido de numerosos cambios.
A medida que han crecido los usuarios, los programadores han tenido que actuar con mayor cuidado. Con el riesgo de seguridad y cumplimiento de exigencias, Microsoft implementa diversas pruebas para localizar posibles inconvenientes, incluyendo procesos de CI/CD, programación entre pares y supervisiones constantes.
La misión siempre es hallar fallos y código no documentado para evitar conflictos en el futuro. De hecho, está el Shadow IT y Superficie de Ataque, cosas que determinan que cualquier secreto bajo el código podría ser explotado como una backdoor.
Por otra parte, una de las cosas que mantienen esta barrera son las certificaciones que se deben obtener, como la ISO donde hay que tener una “trazabilidad total del código” y políticas en sectores bancarios, gubernamentales y de compañías.
Contratos estrictos con organizaciones gubernamentales

El sistema operativo tiene diversas variantes, algunas para usuarios avanzados, otras para instituciones y varias para oficinas o dispositivos IoT de empresas. Por esto mismo es que deben tener mucho cuidado al programar.
El gigante de Redmond debe cumplir con contratos de confidencialidad y regulaciones exigentes que piden total transparencia. Cualquier "vacío" en las funciones que no haya sido autorizado, podría ocasionar problemas en la integridad de Windows y, con ello, romper las reglas.
Por ejemplo, están las restricciones de los centros de Azure Government, certificaciones de cumplimiento como FedRAMP en EE. UU. y el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) en España y otras normativas internacionales o locales que podrían ser casos excepcionales.
En fin, tiene mucho sentido que ahora no se consigan estos easter eggs en Windows 11 y probablemente tampoco haya mucho que encontrar en el nuevo Windows 12.

