Distros de Linux con las que no tendrás ningún problema si falla la actualización

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Si necesitas distros robustas y estables que no presenten fallos durante cambios o actualizaciones, hay varias que puedes probar que han pensado en esto.

Las distribuciones tradicionales de Linux, como pueden ser Ubuntu o Debian, funcionan de forma que cuando realizas la instalación de algún programa o actualizas el sistema se alteran archivos en el núcleo compartido que pueden provocar que el propio sistema colapse.

Durante los últimos años, para mitigar este tipo de errores, las conocidas como distros inmutables han adquirido mucha popularidad, ya que en estas el núcleo y los archivos esenciales se montan marcados como "solo lectura".

En la práctica, ni un usuario con permisos de administración, ni una aplicación instalada ni, por supuesto, un malware, pueden modificar, borrar o corromper archivos críticos para el sistema, a la par que los documentos personales siguen siendo accesibles.

Dentro de las distros tradicionales, por ejemplo, una mala configuración o una actualización fallida pueden llegar a romper todo el sistema –aunque se suelen incluir puntos de restauración–, mientras que las inmutables aíslan el núcleo del resto del sistema para evitar esto.

Con ello, se busca no ofrecer distros que estén basadas en la máxima personalización, sino más bien con un enfoque principalmente centrado en la seguridad y la estabilidad.

En este campo, aparecen grandes distros como Steam OS –la más descargada de todos los tiempos–, pero también algunas otras que pueden servirte para entornos de oficina, para videojuegos o para cuestiones más avanzadas.

Cómo funcionan las distros inmutables

Para garantizar que las distros inmutables funcionen con lo que prometen, estas se basan en tres pilares fundamentales.

El primero, el montaje de los directorios de /root (raíz) y /usr en modo de solo lectura (read-only), mientras que el usuario tiene permisos de escritura para directorios específicos, como /var y /home, donde se encuentra de forma seguro todos los archivos personales.

En segundo lugar, mediante actualizaciones atómicas, o lo que es lo mismo, con el uso de sistemas dobles de particiones –una se mantiene activa mientras la otra se actualiza en segundo plano–, así como el despliegue controlado de imágenes del sistema, para mantener un control de versiones más fiable.

Finalmente, al no tener un sistema central que pueda ser alterado, la actualización de las apps se realiza al margen del núcleo. Gracias al empaquetado de Flatpak o Snap, estos ya contienen en el interior todas las dependencias y librerías necesarias, de forma que se ejecutan en entornos aislados para evitar posibles fallos de las aplicaciones.

Las distros inmutables más populares que puedes elegir

Como ocurre en todo el ecosistema de Linux, hay distro inmutables para todos los gustos, desde las orientadas a herramientas ofimáticas o un uso más general hasta otras más especializadas en otros aspectos.

En el caso de las generales, esas que pueden ser aptas para quienes vayan a usar el PC para un uso normal diario, como navegar por internet, usar herramientas de ofimática y este tipo de tareas, la primera a destacar es Fedora Silverblue.

Fedora es, sin duda alguna, una de las distros más queridas de Linux, y en la edición  Silverblue usa también el conocido entorno GNOME, aunque sustituye el gestor de paquetes tradicional (DNF) por la tecnología rpm-ostree. En tal caso, el sistema se actualiza de forma atómica con imágenes del sistema idénticas para todos los usuarios alrededor del mundo.

De forma muy parecida, aquí también se puede encontrar la distro OpenSUSE Aeon –antes MicroOS–, que aún es una versión RC, pero que está basada en Tumbleweed y mezcla lo mejor de OpenSUSE en un entorno minimalista.

Es una distro apta para "desarrolladores perezosos", como explica la misma distro en su página oficial, ya que es altamente personalizable, funciona en torno a contenedores y es robusta durante cualquier actualización.

Cuando Aeon se actualiza, se genera una captura del estado del sistema en segundo plano; en caso de que la actualización haya funcionado correctamente, esta captura se sitúa como el arranque predeterminado cuando reinicies tu PC la próxima vez.

En este mismo grupo se encuentra Vanilla OS, una distro también muy minimalista y que utiliza su propia herramienta para la gestión de las particiones. Aunque quizá su mayor ventaja es apx, un gestor de paquetes que permite crear otros entornos, para instalar software diseñado originalmente para otras, como Debian, Ubuntu, Fedora y hasta Arch.

Por otro lado, la más reconocida en el entorno de los videojuegos es SteamOS, que está basada en Arch y usa un sistema de doble partición para el almacenamiento del sistema.

Al actualizar la Steam Deck, por ejemplo, esto permite que funcione de la misma forma que una consola de videojuegos tradicional, por lo que podrás seguir usando los juegos sin tener miedo por romper el sistema al realizar configuraciones fallidas o cambios inesperados.

Pero aquí también ha adquirido una gran relevancia Bazzite, una distro extremadamente parecida a SteamOS, aunque dirigida a los usuarios que utilizan su PC para jugar y buscan una buena optimización en Linux.

Llega con Steam preinstalado, además de soporte para HDR, VRR y acceso a numerosas herramientas desarrolladas por la comunidad que te permitirán jugar de la misma forma que lo harías en un PC con Windows 11.

En conclusión, tendrás a tu disposición bibliotecas como las de Xbox Game Pass, EA App, Epic Games, GOG, Rockstar Games, Ubisoft Connect gracias a la inclusión de Lutris y otros lanzadores que te permitirán lanzar títulos de todas estas plataformas.

Finalmente, en un nivel bastante avanzado, aparece la distro NixOS que, aunque se clasifica en la categoría de sistema declarativo, comparte todas las características de una distro inmutable.

Aquí todas las configuraciones, las cuentas de usuario y los servicios que hayas instalado se definen dentro de un único archivo estructurado en el lenguaje de programación Nix.

Esto significa que cuando realizas cualquier cambio, el gestor de paquetes de Nix crea una configuración del sistema totalmente nueva y aislada de las anteriores; en caso de que algo falle, solo tendrás que elegir una de estas anterior al reiniciar el PC y volverás a recuperar tu sistema.

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