Jorge A. Aguilar, consultor tecnológico, tras pasar un año utilizando Linux Mint: "No volveré, ojalá más gente te dijera qué esperar al cambiar de Windows a Linux"

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El consultor tecnológico Jorge A. Aguilar, cuenta su experiencia tras un año usando Linux Mint: inconvenientes con controladores NVIDIA, periféricos y juegos tras migrar desde Windows.
Cambiar de Windows a Linux sigue siendo difícil para millones, pues tras estar durante años en un solo tipo de sistema operativo, dar el salto da miedo al percibirlo como un mundo completamente nuevo o diferente. ¿Has decidido darle una oportunidad a las distros de Linux? En el listado te encuentras con opciones gratuitas, personalizables o capaces de extender la vida útil de un ordenador antiguo. Esas mismas preguntas que te haces, la mayoría también las tienes, así que no te preocupes. Lo que puedes hacer para finalmente decidirte por una de las alternativas es seguir las recomendaciones de Jorge A. Aguilar, el experto en tecnología que comparte su experiencia.
Tras usar Linux Mint por un tiempo, se dio cuenta de que las cosas no son exactamente como muchos análisis lo pintan y es que, aunque tiene muchos beneficios y es fácil de usar, la experiencia real no siempre coincide con las expectativas.
Un año con Linux Mint y una lista de problemas que no esperaba encontrar

¿Qué es lo que más has escuchado después del fin de soporte de Windows 10? Sí, probablemente haya sido que optes por una alternativa como Ubuntu o ZorinOS.
Cualquier distro de Linux que cuente con una interfaz intuitiva y las funciones que normalmente necesitas en el día a día es suficiente como para poder cumplir con las expectativas, pero no siempre termina bien.
Jorge A. Aguilar, de How To Geek, explica que instaló Linux Mint en un portátil Lenovo IdeaPad Y70 convencido de que podría sustituir Windows de forma definitiva, pero con el paso de los meses comenzaron a aparecer inconvenientes.
Hay cosas que simplemente no se esperaban y que estaban estrechamente relacionadas con el hardware. Uno de los más frustrantes fue la pérdida intermitente de las conexiones Wi‑Fi y Bluetooth.
El origen de esto se debe a la incompatibilidad con ciertos chips inalámbricos antiguos. Es decir, puede que el ordenador viejo sea compatible y pueda ejecutar este tipo de distros sin tantas complicaciones, pero los componentes internos sí que podrían dar fallos.
Según relata, resolver este tipo de errores suele obligar al usuario a consultar foros especializados, buscar soluciones en comunidades técnicas y modificar configuraciones avanzadas del sistema.
"Desearía que más personas te dijeran qué esperar cuando cambias de Windows a Linux", afirma el experto al describir una realidad que, a su juicio, rara vez aparece en las recomendaciones dirigidas a nuevos usuarios.
Otro de los puntos más delicados llegó con la tarjeta gráfica NVIDIA de su equipo porque Linux Mint utilizaba inicialmente un controlador de código abierto que limitaba el rendimiento en juegos.
Entonces, con una instalación del driver oficial, la velocidad gráfica pudo mejorar, pero tras determinadas actualizaciones del sistema, el controlador debía reconstruirse para mantener la compatibilidad.
Al final, solo fue algo que terminó generando una pantalla negra durante el arranque. Un problema tras otro hizo que poco a poco Aguilar fuera perdiendo fe en el uso de la distro a largo plazo en comparación con un Windows 10 o Windows 11.
Juegos, aplicaciones profesionales y periféricos: las barreras que marcaron su decisión

Linux Mint sigue estando en desventaja para quienes dependen de software creativo o buscan la mejor experiencia posible en videojuegos porque es evidente que apps como iClone, Character Creator o Cartoon Animator de Reallusion no disponen de versiones nativas para este sistema.
En cuanto al gaming, reconoce que tecnologías como Proton, desarrollada por Valve para ejecutar juegos de Windows en Linux, han reducido muchas barreras.
Aun así, sostiene que la experiencia no siempre alcanza el mismo nivel que en Windows, especialmente en títulos competitivos o que exigen una respuesta gráfica muy fluida.
Parte de esa percepción está relacionada con elementos del escritorio de Linux Mint y con las distintas capas de compatibilidad que entran en juego al ejecutar software diseñado originalmente para otro sistema operativo.
Los periféricos también representan un desafío frecuente. Aguilar menciona dispositivos de marcas populares como Logitech, Razer o Corsair, cuyos programas oficiales suelen desarrollarse únicamente para Windows y macOS.
A esto se suma la necesidad constante de investigar por cuenta propia cuando surge un problema. Para él, Linux Mint sigue siendo una alternativa sólida para navegación web, ofimática y tareas cotidianas.
Por ese motivo, su "No volveré" es una reflexión con la que invita a analizar cuidadosamente las necesidades reales antes de abandonar Windows.

