Jugabas al Solitario en Windows y no sabías que Microsoft te estaba enseñando a usar el PC

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La historia del Solitario de Windows confirma que no solo es un juego: fue creado por un pasante que enseñó a millones de usuarios a usar el ratón sin que se dieran cuenta.
Microsoft Solitaire fue el refugio perfecto para desconectar unos minutos frente al ordenador desde los inicios del sistema operativo, un juego que llamó la atención por su diseño y complejidad.
Si utilizaste Windows 3.0, Windows XP o Windows 7, seguramente pasaste más tiempo del que admites moviendo cartas sobre el clásico tapete verde.
La historia de Windows y el Solitario también está ligada al auge de las interfaces gráficas, la adopción masiva del ratón y la transición desde los sistemas basados en comandos hacia una experiencia visual mucho más intuitiva.
Lo curioso es que muchos usuarios aprendieron habilidades esenciales para manejar un ordenador sin darse cuenta de que estaban recibiendo una especie de tutorial disfrazado de entretenimiento en un simple videojuego que se volvió un elemento representativo del SO.
El verdadero papel del Solitario en la expansión de Windows

Solitario es más que un juego en el sistema operativo y es que desde que Microsoft lanzó Windows 3.0 en 1990, se tenían en cuenta muchas cosas en la interfaz y la manera de usar los programas para evitar que fuera complejo usarlo.
¿Por qué había tanto afán en simplificar las cosas? En ese entonces, millones de personas venían de utilizar DOS, un entorno donde casi todo se hacía mediante comandos de teclado.
Por esto mismo es que el ratón era un periférico extraño y poco natural, pues antes no era tan esencial para aplicar acciones básicas como señalar, hacer clic o arrastrar elementos en pantalla.
Tal y como te puedes imaginar, cada partida obligaba a realizar movimientos constantes de clic, arrastrar y soltar cartas, exactamente las mismas acciones que Windows esperaba que el usuario realizara para mover archivos, interactuar con ventanas o gestionar carpetas.
En lugar de leer manuales o seguir ejercicios aburridos, todo se hacía fácilmente desde un videojuego divertido que se quedó en el corazón de todos.
En efecto, el Strong National Museum of Play, que incluyó Microsoft Solitaire en el World Video Game Hall of Fame en 2019, destaca que el juego no solo enseñó a utilizar el ratón, sino que también se convirtió en uno de los títulos más influyentes de la historia.
Según la institución, fue distribuido en más de mil millones de equipos y ayudó a demostrar el enorme potencial de los juegos casuales para todo tipo de públicos.
Un proyecto creado por aburrimiento que terminó haciendo historia
Su creador fue Wes Cherry, un becario de Microsoft que, en 1988, decidió desarrollar una versión digital del clásico Klondike durante su tiempo libre, y esto de Solitario es algo que no se tenía tan planeado en la compañía, sino que se fue dando poco a poco.
En una entrevista publicada por Great Big Story, Cherry recordó: "Se me ocurrió la idea de escribir Solitario para Windows por aburrimiento, de verdad".
El proyecto terminó circulando internamente dentro de Microsoft hasta llamar la atención de responsables vinculados al desarrollo de Windows 3.0.
La empresa vio rápidamente el potencial del juego. Para darle una apariencia más profesional, Microsoft contó con la colaboración de Susan Kare, reconocida por su trabajo en la interfaz original del Macintosh.
Cherry también incluyó una curiosa función que nunca llegó a la versión final. Se trataba de una "boss key", una tecla que reemplazaba instantáneamente la partida por una hoja de cálculo falsa para aparentar que se estaba trabajando si aparecía un supervisor.
Microsoft decidió eliminarla antes del lanzamiento, probablemente para que no fuera un problema en su público objetivo, el cual era el de oficinas.
Sea como sea, el juego sobrevivió durante décadas, pasó por múltiples generaciones de Windows y acabó evolucionando hacia Microsoft Solitaire Collection, disponible actualmente en Windows 11 y móviles.
Lo que comenzó como el proyecto improvisado de un becario terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de la historia del PC debido a todo lo que aportó más allá del entretenimiento.
