Linus Torvalds estalla contra las críticas por programas con IA: "Así que no, no vamos a establecer reglas estúpidas que digan que no puedes usar herramientas para X"

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El padre de Linux defiende el uso de la inteligencia artificial en Linux, pero insiste en que los desarrolladores deben entender y revisar el código que entregan, independientemente de las herramientas que utilicen.
Linus Torvalds se ha pronunciado contra las restricciones generales al uso de inteligencia artificial para desarrollar el kernel de Linux, donde el informático rechaza que se impongan normas que prohíban determinadas herramientas por principio y defiende que los programadores deben responder por el código que entregan, independientemente de cómo lo hayan escrito. Cabe señalar que su postura llega tras el debate en la comunidad de Linux sobre la obligación de identificar las contribuciones elaboradas con ayuda de IA y la posterior retirada de ese requisito.
Torvalds considera que utilizar un modelo de IA no demuestra por sí solo que un desarrollador trabaje bien o mal, sino que lo importante es que comprenda las modificaciones que propone y pueda hacerse responsable de ellas. Para ilustrarlo, cuestiona que se prohíban herramientas concretas con el argumento de proteger la calidad del software, y su rechazo a esas restricciones no significa que defienda aceptar automáticamente cualquier código generado por IA, sino que apuesta por evaluar las aportaciones por sus méritos técnicos.
Por qué Linus Torvalds rechaza las restricciones a la IA

Es importante mencionar que la polémica está relacionada con la etiqueta Assisted-by, introducida en la documentación del kernel para identificar las contribuciones realizadas con ayuda de herramientas avanzadas de programación. La medida pretendía aportar transparencia sobre el proceso de desarrollo, pero también abrió el debate sobre qué utilidad tenía esa información y cómo debía utilizarse, pero este mismo mes de octubre, los responsables del proyecto acordaron dejar de exigir esa declaración.
Linus Torvalds ha recurrido a comparaciones con otras herramientas habituales para explicar su posición, donde prohibir la IA por sistema sería, según su razonamiento, parecido a exigir que los programadores escribiesen todo en ensamblador o a impedirles utilizar editores de texto. La comparación busca señalar que el desarrollo de software siempre ha dependido de herramientas que facilitan el trabajo, sin que eso elimine la responsabilidad de quien las utiliza.
El kernel de Linux es la parte central del sistema operativo que gestiona recursos como la memoria, el procesador y los dispositivos del ordenador, en el cual sus modificaciones pasan por un proceso de revisión en el que participan distintos mantenedores. Por tanto, retirar la obligación de declarar el uso de IA no supone eliminar los controles técnicos ni aceptar cualquier propuesta, sino que el código debe seguir cumpliendo los requisitos del proyecto y ser adecuado para su integración.
Además, el padre de Linux también ha utilizado inteligencia artificial en su propio trabajo. Según XDA Developers, recurrió a un modelo de lenguaje para localizar y corregir un error, preparar el parche correspondiente y redactar la explicación del cambio. Cabe señalar que este caso ilustra su enfoque práctico, aunque no implica que considere fiable cualquier resultado generado por estas herramientas inteligentes.
El tipo de expectativas que yo tengo es que la gente haga lo mejor que pueda y espero que entiendan lo que están haciendo.
Linus Torvalds, el creador de Linux y Git
Linus Torvalds nació en Helsinki, Finlandia, en 1969, y en 1991, mientras estudiaba Informática en la Universidad de Helsinki, comenzó a desarrollar Linux, un proyecto que acabaría convirtiéndose en una pieza fundamental del software de código abierto en todo el mundo. Su trabajo permitió que miles de desarrolladores colaborasen en un núcleo utilizado en numerosos sistemas y dispositivos.
Su trayectoria también está ligada a Git, el sistema de control de versiones que creó en 2005 para facilitar la gestión de los cambios en proyectos de software. Esta herramienta permite registrar modificaciones, comparar versiones y coordinar el trabajo de diferentes programadores, por lo que se ha convertido en una pieza esencial del desarrollo colaborativo.
Lo que opina sobre la IA se entiende por su papel directo en la evolución del kernel, aunque Linux no depende únicamente de sus decisiones personales, ya que el proyecto cuenta con una amplia comunidad de colaboradores y mantenedores. El debate, en definitiva, va más allá de permitir o prohibir una tecnología, sino que plantea cómo aprovechar la automatización sin rebajar las exigencias de calidad, seguridad y mantenimiento que requiere un proyecto de esta escala.
