Ubuntu, Mint, Fedora, Arch… casi todas las distribuciones de Linux tienen algo en común: vienen de una de estas tres grandes familias

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Linux está lleno de distribuciones, pero muchas tienen una historia común. Ubuntu, Linux Mint, Fedora, Red Hat, SUSE o Slackware forman parte de un árbol más pequeño de lo que parece.
Si has instalado alguna vez Linux, seguramente te hayas encontrado con nombres como Ubuntu, Linux Mint, Fedora, Arch o openSUSE. Parecen sistemas operativos diferentes, pero la realidad es que muchas de las distribuciones que se usan hoy tienen una relación bastante directa con proyectos que aparecieron hace más de 30 años.
De base, el kernel creado por Linus Torvalds es solo una parte del sistema. Hace falta juntar ese núcleo con programas, herramientas, instaladores, bibliotecas y un sistema para gestionar todo ese software. Ahí es donde aparecen las distribuciones y, con ellas, las primeras grandes familias de Linux.
Como resultado tenemos un árbol genealógico enorme, pero hay tres nombres que nos sirven para entender cómo funciona Linux en 2026: Debian, Slackware y Red Hat.
Por supuesto, no son las únicas raíces de las que parten todo y tampoco todas las distribuciones actuales descienden de ellas, pero podemos decir que es una forma más sencilla de organizarlo todo.
Debian acabó dando vida a Ubuntu y a muchas de sus derivadas, mientras que Red Hat está detrás del ecosistema que forman Fedora, CentOS Stream y RHEL. Slackware, por su parte, dejó huella en los primeros años de otras distribuciones.
¿De dónde viene Ubuntu y por qué Linux Mint se parece tanto a Debian?
Para entender por qué Ubuntu está en tantos ordenadores, hay que ir al pasado, a Debian. El proyecto nació en agosto de 1993 de la mano de Ian Murdock, con la siguiente gran idea: construir una distribución de Linux de forma abierta y con una comunidad de desarrolladores detrás.
Más de 10 años después apareció Ubuntu. Su primera versión llegó en 2004 y utilizó Debian como base. Se buscaba una experiencia más sencilla y cercana para usuarios que no querían meterse a un Linux exageradamente difícil de comprender.
Y ahí es donde empieza a crecer todavía más el árbol hacia abajo. Linux Mint, por ejemplo, nació apoyándose en Ubuntu y fue añadiendo sus propias herramientas, aplicaciones y decisiones de diseño. Lo mismo ocurre con otras distribuciones como Pop!_OS, elementary OS o Zorin OS. No son copias, pero todas beben de Debian.
Por eso, cuando alguien pregunta qué diferencia hay entre Debian, Ubuntu y Linux Mint, la respuesta no es que sean tres mundos separados. Tienen una relación.
¿Y Fedora, Red Hat y CentOS de dónde salen?
La otra gran familia es la de Red Hat. Red Hat Linux apareció en los años 90 y terminó creando un ecosistema propio alrededor del formato de paquetes RPM. Con el tiempo, aparecieron distintos proyectos.
Fedora, por ejemplo, es una distribución donde se prueban y desarrollan muchas tecnologías que después pueden acabar llegando al mundo empresarial de Red Hat. Red Hat Enterprise Linux, conocido como RHEL, está pensado para empresas y busca estabilidad y soporte a largo plazo.
Entre ambos apareció CentOS Stream, que hoy funciona como un punto intermedio dentro del desarrollo de RHEL. No significa que Fedora, CentOS Stream y RHEL sean la misma distribución, pero sí forman parte del mismo ecosistema.
Eso sí, el cambio más importante llegó cuando Red Hat anunció en 2020 que CentOS Linux 8 dejaría de continuar como la versión tradicional que reconstruía RHEL, y que el proyecto pasaría a centrarse en CentOS Stream. CentOS Linux 7 continuó hasta junio de 2024. A partir de ahí aparecieron alternativas como Rocky Linux y AlmaLinux.
La última gran familia: Slackware y SUSE
Antes de que Debian y Red Hat apareciesen, lo cierto es que el gran protagonista era Slackware. Su primera versión apareció en julio de 1993 y estaba basada en gran medida en SLS, una de las primeras distribuciones de Linux. Patrick Volkerding la modificó y mejoró hasta convertirla en una distribución propia.
SUSE, por su lado, tiene una historia algo más complicada. Sus primeros productos estuvieron relacionados con SLS y Slackware, pero la compañía finalmente siguió su propio camino y creó una distribución propia.
¿Y qué pasa con Arch Linux?
En medio de todo esto hay una excepción. Arch Linux no pertenece a las familias Debian, Red Hat o Slackware. Judd Vinet comenzó el proyecto en 2002 y tomó inspiración de otras ideas y distribuciones, pero Arch desarrolló su propio sistema.
De Arch han salido otras distribuciones muy conocidas, como Manjaro y EndeavourOS. Comparten parte del ecosistema de Arch, aunque cada una con su estilo.
Pero eso no es todo, porque todavía hay más ejemplos independientes, como Gentoo, Alpine Linux, NixOS o Void Linux.


