Linus Torvalds rechaza cambios muy relevantes para la primera versión de Linux 7.0: "Deja de enviarme basura sin probar"

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Linus Torvalds no ha dejado títere con cabeza. Para él, la importancia de Linux 7.0 es absoluta, y un error en el código ha provocado que todo salte por los aires.

Pese al hype que se está creando alrededor de Linux 7.0, parece que no todo es tan bonito como se pinta. Linus Torvalds ha saltado por un pequeño descuido. Un paquete de cambios importantes para el sistema de tarjetas de memoria (MMC) ha acabado en la papelera de Linus después de que este descubriera que el código ni siquiera era capaz de compilarse.

Los desarrolladores responsables del subsistema MMC intentaron colar una serie de mejoras para el soporte de nuevos chips de NXP, correcciones para memorias eMMC de Kingston y actualizaciones para procesadores Mediatek. 

Todo parecía ir bien hasta que Linus intentó poner en marcha ese código. Se encontró con una enorme cantidad de errores que hacían que el sistema se bloqueara antes de empezar. 

Como era de esperar, el enfado fue automático, aunque también lo considera una falta de respeto. En el mundo de Linux existe un purgatorio llamado linux-next, donde el código debe probarse y pulirse antes de llegar a manos de Linus. 

Este paquete de cambios se saltaba por completo los controles de seguridad o, directamente, nadie se molestó en ver si funcionaba con diferentes configuraciones. Para Torvalds, que alguien le envíe algo así es imperdonable, especialmente en una versión tan importante como la 7.0.

Tal y como se ha podido saber, el fallo técnico concreto tenía que ver con un componente llamado multiplexor. Sin entrar en tecnicismos, el código estaba tan mal organizado que, al intentar activarlo, el compilador se volvía loco porque encontraba funciones duplicadas. 

El portazo de Linus: "No quiero ver un arreglo, te veo en la 7.1"

Pero cuidado porque esto va a más. Normalmente, cuando alguien comete un error, Linus permite que envíen una corrección rápida. Pero esta vez ha sido diferente y ha lanzado un rotundo no. 

Directamente ha prohibido que le vuelvan a enviar el paquete de cambios corregido para Linux 7.0. Todo ese soporte para hardware nuevo y mejoras de velocidad para tarjetas de memoria tendrá que esperar al menos dos meses más, hasta que se abra la ventana de la versión 7.1 a mediados de abril.

"No quiero ver una solicitud de extracción 'arreglada' de tu parte. Esto es totalmente inaceptable y no volveré a extraer nada de ti en esta ventana de fusión. Deja de enviarme basura sin probar, que no ha estado en Linux-Next y que ni siquiera pasa la prueba más superficial. Puedes volver a intentarlo con la versión 7.1, pero solo si ya ha estado en Linux-Next y se ha probado correctamente", escribe Torvalds en un mensaje.

Queda claro que con la versión 7.0 no se juega. Torvalds quiere que el núcleo del sistema operativo más importante del mundo sea inexpugnable, no algo lleno de parches de última hora. 

Esto significa que, si tienes un dispositivo con determinados chips de Mediatek o estás esperando que tu sistema gestione mejor las fechas de fabricación de memorias más allá de 2025 (sí, eso también venía en el paquete), vas a tener que esperar. El código ha quedado en el limbo. 

Linux 7.0 da por concluido el experimento con Rust

Más allá de todo este peliagudo episodio, lo cierto es que Linux 7.0 está a punto de aterrizar y, aparte de sus novedades, uno de los grandes cambios y protagonistas va a ser el lenguaje de programación Rust.

Para que te hagas una idea, durante más de 30 años, el corazón de Linux se ha escrito casi exclusivamente en C, un lenguaje algo antiguo, potente pero bastante traicionero.

El problema de C es que permite errores de memoria que son la puerta perfecta de entrada para los hackers. Rust, en cambio, llega como un salvavidas. No permite que el código cometa errores absurdos que pongan en riesgo todo el sistema.

Los primeros cambios para que el núcleo de Linux soportara Rust comenzaron hace 3 años y, desde entonces, este lenguaje de programación se ha convertido en uno de los más queridos de la comunidad.

Ahora, al dar por finalizadas las pruebas, la comunidad de Linux parece que quiere apostarlo todo por este lenguaje de programación. Miguel Ojeda, el ingeniero español que lidera este proyecto, ha sido el encargado de firmar el parche que simbólicamente cierra la etapa de pruebas.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.