Europa dice NO a Windows 11, acelera su transición al software libre para conseguir la soberanía digital

Europa no quiere Windows 11 en sus ordenadores.
Europa no quiere Windows 11 en sus ordenadores.Generado con IA | Computer Hoy

La Comisión Europea recomienda no instalar Windows 11, pretenden iniciar la transición a sistemas operativos de código abierto, aunque no será sencillo.

Microsoft ha recibido otro duro golpe. Los usuarios no quieren Windows 11, un sistema operativo que se ha llenado de funciones de inteligencia artificial, Europa tiene un plan para conseguir la soberanía digital.

Cada vez más usuarios empiezan a valorar la posibilidad de abandonar Windows definitivamente para dar el salto a alternativas como Linux. Los sistemas operativos de código abierto se han convertido en una alternativa que empieza a ganar peso.

La Unión Europea no quiere más Windows 11

No se trata de un grupo aislado de personas, el código abierto está llegando a administraciones y organismos públicos. La Unión Europea pretende reducir el uso de software estadounidense, pero también mejorar en ciberseguridad y privacidad de los datos.

Francia y Alemania han sido algunos de los primeros países en dar un paso importante hacia la soberanía digital, empiezan a sustituir Office y otras aplicaciones en sus oficinas gubernamentales. El objetivo es deshacerse por completo de Windows 11 de forma gradual tras el fin de soporte de la versión anterior para apostar por Linux y otros sistemas de código abierto.

Unos meses después, la Comisión Europea ha abierto una convocatoria para promover esta iniciativa entre otros países de toda la región. Desde Bruselas animan a usuarios, empresas y organismos públicos a dar el salto al software de código abierto.

La Comisión Europea ha iniciado una campaña titulada "Hacia unos ecosistemas digitales abiertos europeos". No quieren seguir dependiendo del software de terceros en actividades críticas.

España se prepara para el cambio

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Windows 11 podría tener los días contados.Generada con IA

Algunos países como España basan la gran mayoría de su infraestructura en tecnología y software extranjero, principalmente de Estados Unidos. Bruselas ha dejado claro que esto reduce las posibilidades de elección de los usuarios, no hay competitividad entre compañías.

Además, la enorme dependencia de Microsoft plantea problemas de seguridad en la cadena de suministro. Un pequeño error o un hackeo masivo a miles de kilómetros de distancia puede poner en jaque sectores críticos como hospitales o universidades.

La Comisión Europea advierte que depender de programas de terceros dificulta el control de la infraestructura, cualquier vulnerabilidad puede ser crítica. El código abierto representa la base de la mayoría de las aplicaciones, la UE estima que entre el 70% y 90% de las líneas, así que no habría grandes problemas de compatibilidad.

"En los últimos años, se ha reconocido ampliamente que el código abierto, es un bien público que debe utilizarse, modificarse y redistribuirse libremente, tiene el gran potencial de sustentar una cartera diversa de soluciones digitales seguras y de alta calidad que sean alternativas válidas a las sujetas a derechos de propiedad", expresa la Comisión Europea.

El cambio no será sencillo, primero es necesario reemplazar el software en todas las oficinas y entrenar a los empleados si fuese necesario. La compatibilidad con algunas aplicaciones con formatos propios también podría dificultar la llegada del código abierto, por ejemplo, LibreOffice ha acusado a Office de obstaculizar la transición.