Linux cambia las reglas de la IA pese a las exigencias de Linus Torvalds: ya no quiere obligar a los desarrolladores a reconocer que la han utilizado

Tux, IA y el creador de Linux
Tux, IA y el creador de LinuxGenerada con IA
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La inteligencia artificial ya forma parte de Linux y, a pesar de la insistencia de su creador de que todo esté acreditado, parece que los desarrolladores del kernel tienen otros planes.

Aunque Linus Torvalds no ha sido un gran amante de la IA en Linux, finalmente ha pasado por el aro. Eso sí, que todo trabajo esté acreditado como que se ha hecho con la ayuda de esta tecnología es obligatorio. Sin embargo, esto podría cambiar. 

Hasta ahora, las normas del kernel de Linux exigían una etiqueta llamada Assisted-by: para indicar que una inteligencia artificial había ayudado a preparar un parche. Todo esto se basa en la transparencia, en dejar constancia de que algo cuenta con la ayuda de la IA para que los revisores puedan tenerlo en cuenta y nadie se agencie trabajo que no es 100% suyo.

El problema es que los principales responsables del desarrollo de Linux están estudiando eliminar esa obligación. El cambio plantea eliminar la etiqueta, después de que, según lo que se ha publicado, los responsables del proyecto alcanzaran un consenso para dejar de exigirla durante la Linux Maintainers Summit celebrada en Praga.

Creen que exigir una etiqueta específica ya no tiene demasiado sentido. El problema es que Linus Torvalds ha defendido a capa y espada que, aunque estas herramientas pueden ser útiles, es necesario conocer la fuente de cara a una revisión o un posible cambio. 

Para los que quieren eliminarla, argumentan que no siempre es fácil establecer hasta qué punto una IA ha contribuido a un cambio: puede haber generado una parte del código, sugerido una solución, ayudado a encontrar un error o participado en las pruebas.

Para ellos, el debate ahora está en si una etiqueta obligatoria sigue siendo la mejor forma de acreditar su participación en un proyecto como el kernel de Linux. Por ahora, comentar que todo está en el aire y, por el momento, no hay algo fijo.

Linux ha tratado los fallos de la IA como información pública

Contar con esta etiqueta ha servido, y está sirviendo, como exposición de cara a los cientos de parches que reciben cada día, y que deben ser obligatoriamente revisados por los mantenedores del kernel.

Esto es algo que se estableció hace pocos meses. Hartos de perder horas con el mismo error clonado por veinte robots diferentes, las personas al mando de Linux tomaron medidas para acabar con esto. 

Es por eso que cada fallo que ha sido detectado mediante una inteligencia artificial ya no se considera secreto por definición y se prohíbe su envío a la lista privada. Quieren que la transparencia sea máxima para que la gente no envíe decenas de errores encontrados en minutos con una IA.

Torvalds ha dejado claro que gestionar estos avisos automatizados de forma anónima es una pérdida de tiempo que solo empeora la carga de trabajo, por lo que todo reporte automatizado se ha estado derivando directamente a los foros abiertos para que la propia comunidad los descarte.

El creador de Linux ha explicado que no quiere desanimar a la gente a usar la IA como apoyo, pero exige que se haga con cabeza. Si un robot encuentra una línea de código sospechosa, lo verdaderamente útil no es enviar un informe rápido y apuntarse el tanto; lo que aporta valor real es analizar el problema como lo haría un humano.

Linus Torvalds ya ha utilizado inteligencia artificial para programar

La postura de Linus Torvalds sobre la IA es más práctica de lo que podría parecer, pero quizá no esté muy de acuerdo con que esta etiqueta desaparezca y la IA comience a actuar como una sombra. El creador de Linux no se opone a estas herramientas y ya las ha utilizado para trabajar en el kernel, pero siempre le ha dado crédito.

De hecho, acaba de usar Claude Code para preparar una serie de parches para mejorar el rendimiento de Linux. Según explicó, la IA le ayudó con el código, las pruebas, la revisión y el primer borrador de la documentación, siempre bajo su dirección.

Pero esto no es todo, porque Torvalds también ha utilizado herramientas de IA para entender mejor una parte del código de Linux. Durante ese proceso, encontró varios errores antiguos y algunos de ellos estban ahí desde 2013. Todo esto, eso sí, dejando siempre claro que la IA ha jugado un papel importante en todo el proceso.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.