Microsoft Edge estrena una IA que detecta amenazas en tu pantalla en tiempo real

Microsoft Edge
Microsoft EdgeGenerada con IA

Microsoft Edge incorpora nuevas funciones de seguridad, incluida una IA capaz de analizar la pantalla en tiempo real para detectar estafas y mejorar la protección de datos.

Microsoft ha anunciado una nueva oleada de mejoras de seguridad para Edge for Business, su versión del navegador enfocada a empresas. Estas novedades refuerzan el control sobre datos corporativos y añaden nuevas capas de protección impulsadas por inteligencia artificial, con el objetivo de evitar fugas de información y ataques cada vez más sofisticados.

La compañía explica que Edge para empresas está profundamente integrado con herramientas de seguridad y gestión como Microsoft Defender. Esto permite aplicar políticas de protección directamente desde el navegador, tanto en dispositivos corporativos como en equipos personales que usen perfiles de trabajo.

Uno de los puntos más importantes de esta actualización es el control del uso de herramientas de inteligencia artificial no autorizadas dentro de entornos laborales. Para evitarlo, Edge puede bloquear o redirigir el acceso a estas aplicaciones no oficiales, guiando al usuario hacia servicios aprobados como Microsoft 365 Copilot.

Además, Microsoft ha ampliado sus controles para trabajadores externos. En determinados casos, los administradores pueden impedir la descarga local de archivos en dispositivos gestionados por otra organización, obligando a que los documentos se almacenen en entornos controlados como OneDrive empresarial.

El navegador también incorpora nuevas restricciones sobre acciones básicas del usuario, como copiar y pegar contenido desde aplicaciones o ubicaciones no autorizadas. Estas políticas pueden configurarse de forma muy detallada, incluyendo la posibilidad de bloquear capturas de pantalla, descargas o el uso de extensiones no aprobadas. Incluso se puede permitir la instalación de extensiones solo bajo autorización previa del equipo de TI.

La novedad más llamativa, sin embargo, es la incorporación de un modelo de inteligencia artificial que funciona directamente en el dispositivo y es capaz de analizar lo que aparece en pantalla en tiempo real. Este sistema utiliza visión por ordenador para detectar comportamientos sospechosos o interfaces maliciosas, como páginas que intentan asustar al usuario con alertas falsas.

A diferencia de los sistemas tradicionales basados en reputación de sitios web, esta tecnología no se basa en la URL o el dominio, sino en lo que realmente se muestra en la pantalla. Esto le permite detectar amenazas incluso en páginas nuevas o desconocidas que intentan engañar al usuario mediante ventanas emergentes o falsas advertencias de seguridad.

Eso sí, este nivel de análisis tiene un coste en recursos del sistema, por lo que Microsoft ha limitado su activación por defecto a equipos con al menos 2 GB de RAM y procesadores de cuatro núcleos o más.