Microsoft explica por fin el extraño truco que separaba programas de Windows y MS-DOS

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Microsoft revela cómo una antigua función de Windows permitía cargar programas para el sistema sin que estuvieran disponibles en los entornos de MS-DOS.
Microsoft ha recuperado uno de esos detalles ocultos de las antiguas versiones de Windows que durante años pasaron desapercibidos para la mayoría de los usuarios. Se trata de WINSTART.BAT, un archivo relacionado con el arranque del sistema que permitía cargar determinados programas sin que estos terminaran disponibles también en los entornos de MS-DOS.
El ingeniero veterano de Microsoft Raymond Chen ha explicado cómo funcionaba esta curiosa característica y por qué tenía sentido en una época en la que Windows dependía de máquinas virtuales para ejecutar aplicaciones de MS-DOS.
Aunque muchos podrían asociar WINSTART.BAT con Windows 95, la función era bastante más antigua. Ya estaba documentada en el Windows 3.1 Resource Kit, varios años antes del lanzamiento de Windows 95.
WINSTART.BAT era un archivo por lotes que podía colocarse en el directorio de Windows. Durante el proceso de inicio, permitía cargar programas TSR, aplicaciones de MS-DOS que aparentemente terminaban su ejecución, pero permanecían en memoria para poder activarse posteriormente mediante una combinación de teclas o determinados eventos.
Estos programas tenían numerosos usos, desde utilidades hasta controladores y herramientas que necesitaban permanecer disponibles mientras se utilizaba Windows.
La particularidad estaba en dónde se ejecutaba WINSTART.BAT dentro del proceso de arranque. Su posición permitía que los TSR cargados mediante este archivo estuvieran disponibles para los programas de Windows, pero no fueran heredados por los entornos independientes de MS-DOS.
Cuando Windows asumía el control y arrancaba su Virtual Machine Manager (VMM), se creaba la llamada System VM, donde funcionaban los programas de Windows. Antes de iniciar el núcleo en modo usuario, el VMM ejecutaba WINSTART.BAT si el archivo estaba presente.
La función permitía, por ejemplo, cargar un controlador de red necesario para Windows sin consumir memoria adicional haciendo que también estuviera disponible para las aplicaciones de MS-DOS.
En los sistemas modernos, esta distinción ha perdido prácticamente todo su sentido debido a la evolución de Windows y a la desaparición de aquellas máquinas virtuales de MS-DOS como parte fundamental del sistema.