Windows 95 detectaba instaladores con un truco tan simple que hoy cuesta creerlo

Un veterano de Microsoft revela cómo Windows 95 identificaba instaladores utilizando un método sorprendentemente simple basado en nombres de archivos y carpetas.
En la actualidad, los sistemas operativos disponen de firmas digitales, certificados de seguridad y una enorme cantidad de metadatos para identificar programas y determinar qué funciones realizan. Sin embargo, en la década de los noventa las cosas eran mucho más simples, y a veces sorprendentemente ingeniosas.
Un antiguo ingeniero de Microsoft ha revelado recientemente uno de los métodos que utilizaba Windows 95 para detectar si una aplicación era un instalador. La solución era tan sencilla que hoy resulta difícil imaginar que un sistema operativo completo dependiera de ella.
Según explicó Raymond Chen, veterano desarrollador de Microsoft y una de las personas que mejor conoce la historia interna de Windows, el sistema operativo necesitaba identificar cuándo un programa estaba instalando software para activar determinadas protecciones destinadas a evitar que archivos críticos fueran reemplazados por versiones antiguas o defectuosas.
El problema era que muchos instaladores de la época no proporcionaban información clara sobre su función. No existían los mecanismos modernos de identificación y los desarrolladores utilizaban herramientas muy diferentes para distribuir sus programas.
Ante esta situación, Microsoft optó por una solución práctica: observar el nombre del archivo ejecutable.
Si el programa incluía palabras como "setup", "installer" o términos similares relacionados con la instalación de software, Windows 95 asumía que probablemente se trataba de un instalador. El sistema incluso contemplaba variantes en otros idiomas para mejorar la detección en distintas regiones.
Pero la estrategia no terminaba ahí. Cuando el nombre del ejecutable no ofrecía pistas suficientes, Windows recurría a un segundo método.
El sistema analizaba la ruta completa donde se encontraba el archivo. Si alguna de las carpetas incluía la palabra "setup", Windows 95 también consideraba que existían muchas posibilidades de que el programa estuviera realizando una instalación.
Puede parecer una técnica rudimentaria, pero cumplía perfectamente su objetivo. Microsoft no buscaba una identificación infalible, sino una forma rápida y eficaz de detectar la mayoría de los instaladores sin imponer nuevas normas a los desarrolladores de software.
La situación se complicaba aún más porque muchos programas de la época modificaban archivos del sistema fuera de Windows. Algunos instaladores cerraban el entorno gráfico, regresaban temporalmente a MS-DOS, realizaban cambios mediante archivos por lotes y posteriormente reiniciaban el ordenador.
Por ese motivo, Windows 95 no siempre comprobaba inmediatamente si los archivos protegidos habían sido alterados. En ocasiones, las verificaciones se realizaban durante el siguiente arranque del sistema.
Lejos de los sofisticados sistemas actuales, Windows 95 confiaba en nombres de archivos, rutas de carpetas y reglas prácticas para proteger la estabilidad del sistema operativo.