Windows 11 entra en un bucle de destrucción infinito: cada vez que Microsoft quiere arreglarlo lo estropea un poco más

Windows 11 entra en un bucle de destrucción infinito
Windows 11 entra en un bucle de destrucción infinitoGenerada con IA
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Windows 11 prometía ser el gran cambio, pero últimamente cada parche acaba rompiendo algo nuevo. Muchos usuarios ya dudan si merece la pena seguir con él.

Desde su lanzamiento hace cuatro años, Windows 11 llegó con promesas de cambiar por completo el panorama de los ordenadores y de ser un digno sucesor del tan amado Windows 10. 

Interfaz rediseñada, funciones nuevas, integración con IA, un sistema pensado para lo que estaba por llegar. Pero 2025 ha resultado un año nefasto con varios errores graves en funciones clave del sistema que ya tienen a los usuarios cansados. 

No son ni uno ni dos los que reportan fallos en cosas tan básicas como abrir el Menú Inicio, acceder al Explorador de archivos o incluso ejecutar la app de Configuración. Muchas de esas funciones han dejado de funcionar tras las actualizaciones desde julio de 2025.

Lo más curioso es que ahora lo reconoce oficialmente la propia compañía. Microsoft admitió públicamente que "características centrales" del sistema están rotas, y que están trabajando en una solución. 

Windows 11 se llena de parches que arreglan algo… y rompen todo

Todo este problema empezó con los parches liberados este verano. Desde julio de 2025, varios usuarios comenzaron a notar fallos graves: al iniciar sesión, el sistema cargaba, pero elementos básicos de la interfaz como la barra de tareas, menú inicio o el explorador de archivos simplemente no aparecían o colapsaban. 

La causa es un fallo en los componentes XAML, la parte del sistema encargada de dibujar la interfaz. Al parecer, tras instalar el parche, esos componentes no se registraban correctamente durante el inicio del sistema. El resultado fueron pantallas negras, errores críticos, menús que no responden. 

Microsoft publicó un boletín de soporte describiendo la situación, e incluso sugiere como solución temporal que los usuarios ejecuten comandos manuales en PowerShell para volver a registrar esos paquetes. Una chapuza. 

Como era de esperar, la confianza se ha desplomado. Usuarios enfadados cuentan cómo su PC quedó casi muerto tras una actualización, y lo peor es que todo esto era algo impensable para un sistema moderno.

Dave Plummer, antiguo ingeniero de Microsoft: "Windows es una basura"

Plummer, que este estuvo mano a mano creando herramientas tan conocidas como el Administrador de tareas, la calculadora o el soporte ZIP, ha dejado clara su opinión con respecto a Windows.

Para él, los motivos del fracaso son varios. A grandes rasgos, detalla todo tipo de problemas que afectan a todo tipo de usuarios, dejando claro que aún tienen mucho trabajo por hacer y que es vital mejorar el sistema operativo.

"Voy a hacer algo que probablemente no me granjeará muchas invitaciones a reuniones de fans de la marca. Voy a argumentar que Windows es realmente pésimo para algunas personas y en ciertos momentos, y por razones bastante específicas una vez que se analiza a fondo", comenta.

Comenta que Microsoft ha apostado por hacer el sistema más amable para principiantes, a costa de sacrificar la experiencia y el control que necesitan los usuarios potentes, aquellos que usan Windows a diario y exigen mucho más.

En concreto, explica que la obsesión por redondear la interfaz y hacer fácil la experiencia ha llevado a perder cualidades que hacían de Windows un entorno eficiente y personalizable. Menciona problemas como la imposibilidad de desinstalar Edge sin que vuelva a aparecer, la molestia de CoPilot en el sistema y la invasión constante de anuncios y promociones dentro del propio sistema operativo.

"Ahora mismo, esto es a lo que se refiere la gente cuando dice que Windows es una basura. No se quejan del planificador antihilos ni de la pila de E/S. Detestan la experiencia de sentirse presionados por su propio ordenador, un ordenador que ya les pertenece", explica el experto.

Con todo esto no resultan tan extraños los siguientes datosAunque Windows 11 ya superó en cuota mundial a Windows 10 en 2025, con más del 50 % de los PC en uso, eso no significa que la migración esté completa. Muchos equipos todavía funcionan con la versión anterior, y varios ni siquiera pueden actualizar, ya que sus componentes no cumplen los nuevos requisitos.

El dato es para echarse las manos a la cabeza. Según Dell, hay cerca de 500 millones de ordenadores compatibles con Windows 11 que no lo han instalado. A eso se suman otros 500 millones que directamente no pueden actualizar por hardware obsoleto.

Para que te hagas una idea, en España, Windows 11 apenas alcanza el 52,96%, frente al 44,59% de Windows 10. No cabe duda de que es hora de Microsoft haga algo. Quién sabe si su mejor opción es despedirse de él y dar paso a Windows 12.