Windows puede estar gastando RAM en segundo plano por una aplicación que quizá ni utilizas

App que consume mucha RAM en Windows 11
App que consume mucha RAM en Windows 11Imagen generada con IA
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Puede que tu PC tenga menos memoria RAM disponible de la que imaginas porque esta app, que siempre está en el escritorio, está afectando al rendimiento de Windows.

La memoria RAM de un PC no solo la utilizan los programas que tenemos abiertos, Windows también mantiene determinados procesos activos para ofrecer información, sincronizar contenidos o tener algunas funciones listas cuando hagan falta.

El problema aparece cuando esos recursos se destinan a aplicaciones que apenas utilizamos y uno de los ejemplos señalados es la app del tiempo, que puede permanecer funcionando en segundo plano y consumir memoria aunque no la uses.

En un ordenador con suficiente RAM, su impacto puede ser pequeño; en uno con recursos más ajustados, cualquier proceso innecesario puede contribuir a que quede menos memoria disponible para las tareas que realmente importan.

¿Por qué Windows mantiene apps funcionando si no las estás usando?

Apps para reemplazar el bloatware en Windows 11
Apps para reemplazar el bloatware en Windows 11

Que una aplicación se ejecute en segundo plano no significa necesariamente que esté abierta como si estuviera en pantalla. Windows permite que determinados programas continúen realizando tareas aunque el usuario no esté interactuando con ellos.

La finalidad es que puedan actualizar información, recibir determinados datos o estar preparados para responder cuando se necesiten. En el caso de una aplicación meteorológica, por ejemplo, tiene sentido que pueda actualizar información relacionada con el tiempo sin que tengamos que abrirla cada vez.

El inconveniente es que si nunca utilizas esa aplicación, mantenerla activa puede no aportarte nada. Los recursos que emplea siguen formando parte de la memoria que Windows tiene disponible para el resto del sistema.

Esto no convierte a la app del tiempo en un problema grave para cualquier ordenador. La cantidad de RAM instalada, el número de procesos activos y el resto del software que se esté ejecutando determinan cuánto puede notarse.

Cabe señalar este problema no está únicamente en una aplicación concreta, sino que también sirve para recordar que Windows puede mantener actividad en segundo plano de programas que el usuario no considera importantes.

En un equipo con 16 o 32 GB de RAM, probablemente no merezca la pena obsesionarse con ahorrar unos recursos que el sistema puede gestionar sin problemas.

La situación cambia cuando hablamos de ordenadores con menos memoria, especialmente si ya se quedan cortos al utilizar varias aplicaciones simultáneamente.

En esos casos sí tiene sentido comprobar qué programas están consumiendo recursos y preguntarse si realmente necesitamos que permanezcan activos.

Puedes limitar la actividad en segundo plano

Windows permite controlar el comportamiento de las aplicaciones desde su configuración. Dependiendo de la app y de la versión del sistema, es posible restringir o impedir que determinadas aplicaciones continúen funcionando en segundo plano.

La idea no es desactivar todo lo que aparezca en la lista. Algunas necesitan esa actividad para ofrecer determinadas funciones y bloquearla puede hacer que dejen de actualizar información o que alguna característica no funcione como antes.

Por eso, si nunca utilizas la app del tiempo, limitar su actividad puede tener sentido, pero si dependes de ella para recibir información actualizada, quizá sea mejor dejarla como está.

Si no utilizas la aplicación del tiempo, Windows 11 permite actuar de dos formas. La más sencilla es impedir que siga ejecutándose en segundo plano.

Para ello, ve a Inicio > Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones instaladas, busca la aplicación del tiempo, pulsa sobre los tres puntos > Opciones avanzadas y, en Permisos de aplicaciones en segundo plano, cambia la opción a Nunca.

De esta forma, la aplicación dejará de mantener actividad cuando no la estés utilizando. Si directamente no la quieres en el ordenador, también puedes desinstalarla.

Desde Inicio > Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones instaladas, localízala, abre el menú de los tres puntos y selecciona Desinstalar. Windows advierte que algunas aplicaciones integradas no pueden eliminarse mediante este método, pero las que permitan la desinstalación desaparecerán del sistema.

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