Japón ha encontrado el arma perfecta para acabar con el turismo masivo: cobrar a los turistas extranjeros el doble por cualquier cosa
Juan Manuel Delgado
El caso más claro es el castillo de Himeji, Patrimonio Mundial, que elevó la entrada para turistas a 2.500 yenes (13.5 euros), mientras los residentes de la ciudad pagan 1.000 yenes (5.4 euros).