10 mitos sobre Linux que debes conocer antes de empezar

Imagen generada con IA

Si estás pensando en pasarte de Windows a Linux, pero no te atreves, aquí desmontamos los mitos y aclaramos las ideas equivocadas que aún circulan sobre este sistema de código abierto.

Si crees que Linux es solo para hackers, es que realmente no has visto cómo ha cambiado en los últimos años. Durante décadas, su reputación de sistema complicado, reservado para expertos o programadores, ha frenado a muchos usuarios a utilizarlo. 

Pero esa imagen ya no se sostiene, puesto que hoy existen distribuciones pensadas para todos los perfiles, compatibles con casi cualquier ordenador y que puedes usar sin saber ni una línea de código. Antes de descartarlo por completo, conviene repasar algunas ideas equivocadas que aún circulan y que no hacen justicia a lo que realmente es.

Es importante mencionar que Linux es un sistema operativo de código abierto, esto significa que su código puede ser examinado, modificado y redistribuido por cualquier persona, es por esta razón que hay una gran cantidad de distros disponibles.

Fue creado en 1991 por Linus Torvalds, y desde entonces se ha convertido en la base de millones de dispositivos: desde los servidores que sostienen gran parte de Internet, hasta los móviles Android, pasando por superordenadores, sistemas de automoción y, por supuesto, ordenadores personales.

Su estructura se basa en un núcleo (kernel) que se complementa con herramientas y escritorios gráficos que forman lo que se conoce como distribuciones. Hay muchas disponibles, para todos los gustos y necesidades. Entre las más populares están Ubuntu, Linux Mint, Fedora, Debian, Zorin OS… 

Cada una ofrece su propio enfoque, así como una experiencia moderna, segura y, sobre todo, libre. Puedes instalar Linux en casi cualquier ordenador, sin pagar licencias, y sin tener que borrar Windows si no quieres. Solo necesitas una memoria USB y seguir un sencillo proceso.

Lo que debes saber: desmontando mitos sobre Linux

Durante años, Linux arrastró una reputación que él mismo se ganó en sus primeras versiones con mitos sobre su funcionamiento, donde era un sistema reservado a programadores, sin entorno gráfico, difícil de instalar y con escaso soporte para programas comerciales. 

Esa imagen, nacida en los años 90 y alimentada por experiencias técnicas reales de muchas personas, se convirtió en una barrera mental para muchos usuarios, hasta la actualidad.

Aunque hoy el panorama es radicalmente distinto, buena parte del público sigue repitiendo ideas que ya no se ajustan a la realidad. Por eso conviene revisar, una por una, las creencias que han quedado desfasadas, pero que aún frenan a quienes podrían beneficiarse de usar Linux sin saberlo.

1. Linux es solo para expertos: Es cierto que las primeras versiones eran poco amigables, pero eso quedó atrás. Hoy, distribuciones como Ubuntu, Linux Mint o Zorin OS están diseñadas para usuarios que no tienen conocimientos técnicos. Se instalan fácilmente, ofrecen un entorno visual claro y permiten hacer tareas cotidianas sin complicaciones. 

2. No hay programas: Linux tiene alternativas para casi cualquier necesidad: LibreOffice para documentos, GIMP para diseño gráfico, VLC media player para vídeo, Firefox y Chromium como navegadores, y muchas más. Si necesitas algo específico de Windows, puedes usar Wine para ejecutarlo directamente o montar una máquina virtual. 

3. Necesitas usar la terminal para todo: La terminal existe, y puede ser útil, pero no es obligatoria. Los entornos gráficos actuales como GNOME, KDE Plasma o Cinnamon permiten hacer todo con menús, botones y ventanas, por lo que puedes instalar programas, actualizar el sistema, conectar una red o configurar una impresora sin escribir un solo comando.

4. No sirve para jugar: Durante años fue cierto, pero hoy la historia es distinta. Steam ha impulsado el soporte para Linux con tecnologías como Proton, que permiten jugar a títulos como The Witcher 3 o Elden Ring. También existen plataformas como Lutris o Heroic Games Launcher para ejecutar juegos de GOG, Epic o Battle.net. No todos los juegos son compatibles, pero el catálogo crece cada día.

5. Linux no tiene virus: Aunque es más seguro por diseño y por su modelo de permisos, eso no lo hace invulnerable. Es menos atractivo para los atacantes porque su cuota de mercado es menor y los usuarios no instalan software sin control, pero eso no significa que estés totalmente a salvo. Debes actualizar el sistema con frecuencia, usar contraseñas fuertes y evitar fuentes no confiables.

6. Instalar Linux borra tu Windows: Esto solo pasa si eliges mal las opciones durante la instalación. Puedes crear un sistema dual boot que te permita elegir entre Linux y Windows cada vez que enciendes el ordenador. También puedes arrancarlo desde un USB en modo Live, sin instalar nada, para probar cómo funciona sin tocar tu disco duro. 

7. Tiene una interfaz anticuada: Linux te permite personalizar la interfaz hasta el más mínimo detalle, con escritorios como KDE Plasma o GNOME, que ofrecen entornos visuales modernos, elegantes y flexibles. Puedes configurarlo para que se parezca a Windows, a macOS o a ningún otro. Hay temas visuales, iconos, animaciones y opciones para que el sistema se adapte a tu estilo.

8. No puedes usar Office: Aunque Microsoft Office no tiene versión nativa para Linux, puedes usarlo a través del navegador. También hay suites compatibles como LibreOffice, OnlyOffice o WPS Office que trabajan perfectamente con archivos .docx, .xlsx o .pptx. Y si necesitas instalar la versión de escritorio de Office, puedes intentarlo con Wine, aunque esta opción requiere más configuración.

9. No reconoce impresoras o periféricos: Este problema fue común hace años, pero hoy las distribuciones actuales detectan la mayoría de periféricos automáticamente. Ratones, teclados, discos duros, impresoras o pantallas externas suelen funcionar nada más conectarlos. En casos muy concretos, como impresoras multifunción o escáneres antiguos, puede ser necesaria una configuración adicional.

10. Si usas Linux, estás solo: Nada más lejos de la realidad, este sistema tiene una de las comunidades más activas del mundo. Hay foros, grupos de Telegram, canales en YouTube, páginas como AskUbuntu y manuales detallados para cada distribución. Si tienes una duda, es casi seguro que alguien ya la ha resuelto antes. 

Hoy, instalar Linux en tu ordenador es tan fácil como crear un USB booteable y seguir unos pasos. Puedes probarlo sin borrar nada, adaptarlo a tus gustos, pero sobre todo, acceder a un ecosistema libre que no depende de licencias. 

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: