Adiós al silicio: la futura memoria RAM de tú móvil o PC podría crecer gracias a hongos

Adiós al silicio: la futura memoria RAM de tú móvil o PC podría crecer gracias a hongos
Adiós al silicio: la futura memoria RAM de tú móvil o PC podría crecer gracias a hongosLaRocco et al., PLOS One, 2025

Investigadores han creado una memoria de ordenador funcional con micelio de setas shiitake, un avance que apunta hacia chips biológicos, sostenibles y de bajo coste.

Un grupo de investigadores ha logrado fabricar una memoria de ordenador utilizando setas shiitake, demostrando que el micelio (la parte subterránea y filamentosa del hongo) puede servir como base para un nuevo tipo de hardware biológico.

El experimento se basa en la creación de memristores, componentes electrónicos capaces de “recordar” estados eléctricos previos.

 Tradicionalmente, estos dispositivos se fabrican con materiales como el dióxido de titanio o el silicio, pero en esta investigación se ha utilizado micelio seco de shiitake, con resultados comparables a los chips convencionales.

John LaRocco, psiquiatra de la Universidad Estatal de Ohio y coautor del estudio, explicó que el desarrollo de microchips que imiten la actividad neuronal “permite reducir el consumo energético en reposo o cuando el sistema no está en uso”.

Los investigadores eligieron el shiitake por su resistencia y durabilidad ante factores como la radiación. Para su experimento, sembraron esporas en nueve placas de Petri con sustrato y las cultivaron bajo condiciones controladas.

Una vez que el micelio cubrió toda la superficie, lo secaron al sol para garantizar su estabilidad y, posteriormente, conectaron cada muestra a un circuito diseñado específicamente para medir su respuesta eléctrica.

Al aplicar distintos voltajes, observaron variaciones en el rendimiento según la zona del micelio utilizada.

El dispositivo, apodado “mushristor”, alcanzó una frecuencia de 5.850 hercios con una precisión del 90 %, equivalente a un cambio de estado cada 170 microsegundos.

Aunque los memristores comerciales duplican esa velocidad, los resultados se consideran prometedores para una tecnología experimental de bajo coste y gran potencial.

El equipo también detectó que, al aumentar el voltaje, el rendimiento del hongo disminuía, pero lograron compensarlo añadiendo más muestras al circuito.

Aunque todavía queda lejos el día en que un ordenador basado en micelio pueda alimentar dispositivos convencionales, el experimento demuestra que los hongos podrían desempeñar un papel clave en el desarrollo de la próxima generación de componentes biodegradables y sostenibles.

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