Bill Gates dicta sentencia sobre la IA y el futuro de los programadores: "Carece de visión global y sentido común"

Bill Gates ha acabado con el temor de millones de trabajadores de todo el mundo, los programadores no van a desaparecer con la llegada de la IA.
Los programadores podrían tener los días contados con la llegada de la inteligencia artificial. El propio Sam Altman de OpenAI ha advertido que podrían desaparecer miles de puestos de trabajo en apenas unos meses.
Bill Gates ha sido una de las voces más prudentes en las últimas semanas. El cofundador de Microsoft ha acabado con el temor de millones de trabajadores, las consecuencias de la llegada de la IA no serán tan graves como se esperaba.
Los programadores no perderán su trabajo por culpa de la IA
Gates es una de las pocas personas que son optimistas con el futuro de la programación, no será desplazada por la IA. El hombre detrás de Windows ha lanzado sus previsiones para este sector en una entrevista.
El cofundador de Microsoft ha ido más allá, la profesión de programador tiene al menos un siglo de vida por delante. A pesar de que magnates como Sam Altman aseguran que ChatGPT supera las capacidades humanas, la realidad es muy diferente.
Bill Gates opina que la programación es mucho más que escribir código en base a un conjunto de instrucciones que ofrecen los usuarios. Los profesionales deben utilizar su creatividad e intuición, también tendrán que tener cierta experiencia para resolver problemas ante contextos cambiantes.
La inteligencia artificial no puede competir con el cerebro humano
El potencial de la inteligencia artificial es enorme, pero por el momento no puede superar al cerebro humano. La IA previamente entrenada para programar puede replicar el código de forma autónoma realizando las adaptaciones necesarias, aunque por el momento no puede programar desde cero.
A pesar de que el código que genera es de una alta calidad en muchos de los casos, la IA sigue siendo una ayuda para los profesionales, aunque no puede sustituirlos. Los programadores aún deben dedicar horas a revisar el código que genera la inteligencia artificial.
Algunos programadores incluso aseguran que la IA es un obstáculo en su día a día. La productividad no solo no ha aumentado, sino que ralentiza el proceso. Las herramientas como ChatGPT o Claude pueden completar tareas pequeñas, pero son incapaces de trabajar en un proyecto completo.
Los programadores deben revisar la coherencia entre acciones, corregir los errores del código generado por IA y proponer mejoras en los algoritmos. Los trabajadores del experimento tardaron de media un 19% más en acabar sus tareas respecto a los que no la utilizaban la inteligencia artificial.
“La inteligencia artificial puede ayudar a codificar, corregir errores o sugerir mejoras, pero carece de visión global y sentido común", opina Bill Gates.

