Bill Gates no es infalible: su predicción errónea en los 90 por la que tuvo que recular

El fundador de Microsoft y principal responsable de Windows ya jugaba a adivinar el futuro hace treinta años. Aunque no siempre con demasiado acierto.
Bill Gates es alguien que acostumbra a mirar al futuro. De hecho, si hay algo que realmente disfrute es jugar a dárselas de visionario. Desde que abandonara Microsoft para dedicarse a la filantropía, no ha dejado de advertir acerca de la inteligencia artificial, el cambio climático, la energía del futuro y casi cualquier tema de actualidad que parezca afectar a la humanidad.
Sin embargo, no puede decirse que el multimillonario fundador de Microsoft acierto siempre el tiro. Más bien al contrario. Se ha visto en algunas declaraciones recientes, pero sobre todo se pudo constatar allá por los años 90, cuando Bill Gates empezó a predecir lo que sucedería en años venideros. De hecho, el empresario incluso tuvo que rectificar y reconocer su considerable error.
Bill Gates y su falta de visión en los 90
Está claro que cualquiera puede ver las cosas fácilmente a toro pasado. Pero cuando se trata de una figura como Bill Gates, es normal que se ponga el foco en sus vaticinios. Más que nada porque tienen mucha tendencia a hacerlos, a veces incluso por escrito. Eso fue precisamente lo que sucedió cuando en 1995 publicó su libro: The Road Ahead. Ya era toda una celebridad entonces.
¿Y de qué trataba la publicación? Pues como su propio título ya sugería, era una especie de guía de lo que estaba por llegar en aquel entonces. Así que, viéndolo con perspectiva, ¿cuál fue la gran revolución tecnológica de finales de la década de los 90 que estaba a la vuelta de la esquina y lo cambiaría todo? La respuesta es muy sencilla en realidad: Internet, claro.
El problema es que Bill Gates no fue capaz de verlo. En gran medida infravaloró su potencial. En lugar de eso, pronosticó que la televisión sería el epicentro del entretenimiento y la comunicación digital. Es cierto que Gates hablaba en su libro de "autopistas de la información", pero no prestó demasiada relevancia a Internet como tal, lo cual supuso un claro error.
Teniendo en cuenta que solo tres años después de que el libro viese la luz nació Google, también llama la atención que tampoco se hiciera mención alguna a buscadores de la red ni nada por el estilo. Las redes sociales todavía eran algo lejano por aquel entonces, es cierto, pero Bill Gates no adivinó su nacimiento, ni el potencial que estas tendrían con el paso de los años.
Rectificar es de sabios
Debido a las críticas que recibió por parte de algunos expertos, es justo reconocer que Bill Gates rectificó, y un año después de que el libro hubiese visto la luz, lo reeditó en una edición revisada en la que sí daba más importancia a Internet y el impacto que esta tendría. En lo que sí acertó fue en la digitalización de la sociedad: correos electrónicos, banca online y demás.
Ahora, treinta años después, es buen momento para hacer balance y preguntarse si realmente Bill Gates tendrá más éxito esta vez a la hora de actuar como futurólogo. De ser así, quizá pronto solo trabajemos un par de días a la semana, quién sabe.
