Ni nuclear ni renovables, esta es la energía que salvará a la Tierra y al ser humano, según Bill Gates y Sam Altman

La energía de fusión podría ser la clave para un futuro sin emisiones y con electricidad abundante, según apuestan Bill Gates y el CEO de OpenAI con sus inversiones.
En el debate energético global, muchos piensan en la energía solar, eólica o incluso en la nuclear como las grandes esperanzas. Pero para Bill Gates y Sam Altman, el verdadero cambio vendrá de otro lugar, la fusión nuclear.
Esta tecnología, que imita el proceso que alimenta al Sol, promete una fuente de energía limpia, prácticamente inagotable y sin emisiones de carbono. Ambos magnates tecnológicos han invertido grandes sumas en empresas que apuestan por lograr lo que durante décadas ha parecido imposible, domesticar la energía de las estrellas.
Altman, CEO de OpenAI, cree que estamos cerca. En una entrevista a Bloomberg, aseguró que "la fusión funcionará", y lo dice con el respaldo de Helion, una empresa de la que es presidente del consejo. Si su predicción se cumple, podríamos estar ante un antes y un después en la historia energética de la humanidad.
Fusión nuclear: una promesa que regresa con fuerza
La idea de usar la fusión nuclear como fuente energética no es nueva. Desde hace más de medio siglo, científicos de todo el mundo han intentado replicar el proceso que ocurre en el Sol, el unir átomos de hidrógeno para formar helio y liberar energía en el camino. Suena simple, pero requiere condiciones extremas, como temperaturas altísimas y presiones intensas, difíciles de recrear en la Tierra.
Hasta ahora, todos los intentos han sido costosos y poco eficientes. Y a pesar de avances puntuales, el viejo chiste recurrente en el mundo de la ciencia ha sido que la fusión está siempre "a 30 años de distancia".

Pero algo ha cambiado en los últimos años, y es la inversión privada. Como explican en el artículo de Fortune, solo en los últimos dos años, más de 2.000 millones de dólares han sido inyectados en startups de fusión, muchas de ellas apoyadas por gigantes como Bill Gates, Peter Thiel o Softbank.
La idea es desarrollar tecnología que permita obtener energía neta positiva, es decir, generar más energía de la que se consume, y escalarla hasta alimentar la red eléctrica global.
La empresa Helion, donde Altman ha puesto su confianza (y dinero), planea demostrar un generador de fusión que produzca electricidad real. Aunque ya han fallado en plazos anteriores, siguen en carrera. No son los únicos. Commonwealth Fusion Systems, respaldada por Gates, está construyendo un reactor llamado SPARC.
A diferencia del gigantesco proyecto ITER en Europa, SPARC será más pequeño, barato y rápido de construir. Su objetivo es producir energía neta en 2026.
Otras empresas, como Pacific Fusion, están experimentando con enfoques distintos. Inspirados por métodos como el de la Máquina Z del Laboratorio Nacional de Sandia, buscan comprimir el combustible mediante pulsos eléctricos ultra potentes. El objetivo sigue siendo el mismo, provocar una ignición controlada que libere grandes cantidades de energía sin el riesgo de la fisión nuclear tradicional.
¿Burbuja tecnológica o revolución energética?
Con tanto dinero e innovación sobre la mesa, la fusión podría parecer una apuesta segura, pero hay dudas. Los plazos siguen siendo optimistas, y ningún reactor ha demostrado todavía generar electricidad útil para el consumo. Algunos expertos temen que estemos ante una nueva burbuja tecnológica, inflada por promesas ambiciosas y nombres de peso como Altman o Gates.
Aun así, la esperanza persiste. Si una sola de estas startups logra su objetivo, el impacto sería enorme, una electricidad abundante, sin emisiones, sin residuos radiactivos y con un coste potencialmente bajo. En tiempos de crisis climática y aumento del consumo energético (sobre todo por tecnologías como la inteligencia artificial), la fusión representa una luz al final del túnel.