Bill Gates se contradice de nuevo para defender a la IA: "No hemos nacido para trabajar"

Durante sus años en Microsoft, el empresario era conocido por exigir trabajo duro a todo el mundo. ¿Cambio de perspectiva o algunos intereses ocultos detrás?
Da la impresión de que Bill Gates sigue empeñado en que la gente lleve una vida ociosa. Si hace poco el fundador de Microsoft preveía un futuro con jornadas de trabajo de solamente dos o tres días a la semana, ahora ha ido más allá, y ha asegurado que la IA permitirá a la mayoría de las personas dejar de trabajar. Algo natural, ya que según él "no hemos nacido para trabajar".
En realidad, la visión de Bill Gates no es exclusiva. Otros gurús tecnológicos como Sam Altman o el propio Elon Musk también parecen tener claro que ese es el camino a seguir.
Es decir, permitir que la tecnología se encargue de casi todas las ocupaciones que hasta ahora llevaba a cabo el hombre, para que este pueda vivir sin preocuparse por tener que aportar algo y ganar un sustento.
Bill Gates se vuelve ocioso
Atendiendo a estas declaraciones de Bill Gates realizadas recientemente, resulta complicado comprender a qué se debe su cambio de rumbo.
¿Realmente el empresario considera ahora que ha llegado el momento en que la gente no trabaje, o hay intereses de algún tipo detrás? No conviene olvidar que su figura es tan apreciada por algunos como digna de desconfianza para otros.
Sobre todo, porque existe una importante contradicción en el mensaje que Gates lleva tiempo compartiendo y su realidad cuando formaba parte de Microsoft.
Desde que es filántropo y pasa gran parte de su tiempo escribiendo (acaba de lanzar su biografía) y dando charlas aquí y allá, su opinión está clara: delegar en la IA y trabajar menos. Pero no siempre fue precisamente así.
De hecho, cuando se encontraba activo en las décadas de los ochenta y noventa, Bill Gates era conocido por su alto grado de exigencia. Requería de sus trabajadores dedicación plena cuando tenía cualquier proyecto entre manos. En ese sentido, su filosofía laboral no distaba mucho de la de Steve Jobs o el propio Elon Musk, otra figura que también se contradice en ese sentido.
En cualquier caso, Gates parece tener claro que el trabajo humano ha sido una respuesta directa a la escasez: producir alimentos, bienes y servicios para sobrevivir en un mundo con recursos limitados. Sin embargo, con los avances recientes en inteligencia artificial y automatización, ahora piensa que esa escasez podría reducirse mucho, por lo que no haría falta trabajar tanto.
Un millonario con ideas proteicas
El asunto de la IA no es lo único en lo que Bill Gates parece haber cambiado de consideración con el paso de los años. En el pasado, Microsoft era célebre por ser una empresa poco preocupada por asuntos benéficos o climáticos, dos cuestiones que de un tiempo o a esta parte se han vuelto imprescindibles en el discurso de Bill Gates. Lo mismo que las vacunas o la alimentación.
Está claro que rectificar es de sabios, y que nadie duda que cualquiera puede variar su forma de pensar a medida que aprende. No obstante, también hay personas que consideran que detrás del discurso del magnate no hay solo altruismo y buenas intenciones, sino oportunidades de negocio. Quién puede saberlo.
