ChatGPT deja sin palabras a los científicos al resolver el antiguo examen de matemáticas de Platón de una forma inesperada

GPT-4 está sirviendo de ayuda para las investigaciones científicas. Después de siglos, la IA ha logrado resolver uno de los problemas de Platón con pura álgebra.
La inteligencia artificial no solamente está sirviendo para mejorar la productividad en los trabajos. Sí, es impresionante poder crear prompts para que realice algunas tareas específicas, resuelva tus dudas, o haga imágenes de diferentes estilos con indicaciones de texto, pero esta tecnología va mucho más allá.
Google DeepMind, OpenAI y Anthropic tienen modelos de IA que no solamente se utilizan para acciones complejas en generación de código de programación, sino también en el ámbito científico. En varias partes del mundo, tanto ChatGPT, como otros proyectos similares están teniendo un impacto en las investigaciones que serán cruciales para el futuro de la humanidad.
Expertos del MIT ya han creado un modelo que podría ser el siguiente paso para la AGI y ahora resulta que un grupo de especialistas de Cambridge ha dado con algo igual de impresionante. El antiguo problema matemático de Platón, que llevaba cientos de años sin ser resuelto, ha sido resuelto en un abrir y cerrar de ojos por una inteligencia artificial.
¿Cómo GPT-4 ha solucionado el problema de la Virtud?

Científicos han hablado sobre cómo la IA podría leer la mente de los humanos y parece que todo va por un camino similar con el reciente descubrimiento hecho por el modelo GPT-4. StudyFinds informa que ha conseguido resolver uno de los problemas matemáticos más complicados de la historia y por su propia cuenta.
¿Qué quiere decir esto? Que ha tomado decisiones con base en la solicitud requerida para poder lograr su objetivo, sin obtener indicios de cómo hacerlo o por qué rama guiarse. Se trata del factor duplicar el área de un cuadrado que se plantea en el diálogo Menón de Platón, también conocido como Meno o de la Virtud.
Este dice que no es posible obtener sacar otro cuadro con doblar los lados porque eso solo cuadruplica el área. Por lo tanto, se requiere del teorema de Pitágoras porque no es una acción de números enteros ni aritmética simple, sino de más razonamiento geométrico. La solución hasta ahora era que el cuadro duplicado debería ser la “diagonal de un triángulo formado con el lado original”, o al menos así es como lo explica la Gemini.
El hito que ha logrado el modelo mencionado de OpenAI es increíble porque ha conseguido una manera de hacerlo sin centrarse solo en la geometría. En este caso, demostró tener capacidad de autocorrección y resistencia a errores o alucinaciones, un comportamiento parecido a un aprendiz, ya que usa su base de datos en red neuronal para asimilar la información existente y conseguir nuevas soluciones a raíz de eso.
Pues bien, la clave para este inconveniente de 2400 años de antigüedad fue usar álgebra moderna. Según lo que dijo ChatGPT, “la diagonal no ofrece una nueva dimensión directa”, por lo que rechazó las sugerencias de los atajos de conocimientos que hay sobre el tema para crear una nueva rama alternativa.
La IA calculó directamente el valor de un lado para sacar la raíz cuadrada del doble del área original y así dar con el resultado de duplicación. Para la era de Platón, el álgebra no estaba ni cerca de haber sido un método viable porque todavía no existía para ese entonces.
Los científicos explican que la potencia de esta herramienta está permitiendo ir más allá de respuestas de memoria que se insertan en la red neuronal. Responde a los prompts y se corrige de ser necesario hasta dar con un posible resultado.
Aquí entra también el tema de la Zona de Desarrollo Próximo del Chat (ZPD), que sugiere que con la orientación adecuada sobre la situación, la inteligencia artificial recibe un mejor razonamiento y educación, lo que va acorde con la teoría de Vygotsky.
La prueba se hizo en febrero de 2024 con la versión de entonces, por lo que no se sabe con exactitud si con las nuevas versiones como el GPT-5 daría los mismos resultados o mejoraría al plantearle el diálogo Menón. Cabe destacar que esto no quiere decir que sea AGI, ni que tampoco tenga indicios de entendimiento humano, sino que se puede potenciar con los parámetros adecuados.