La ciudad de Cheyenne prohíbe a Meta vertir el agua de su centro de datos y la acusa de transmitir una superbacteria

Una bacteria cuyo origen está en un centro de datos de Meta, ha obligado a paralizar el tratamiento de residuos en la ciudad de Cheyenne. Afecta al resto de centros de datos.
Los centros de datos de la IA ocasionan numerosos problemas en la localidades en donde se instalan: subida del precio de la luz, problemas con el suministro de agua, zumbidos, contaminación si no funcionan con energías renovables… Pero en Cheyenne, el centro de datos de Meta ha provocado algo con lo que nadie contaba: una rara y poderosa bactería.
La Junta de Servicios Públicos de la ciudad de Cheyenne, en Wyoming (Estados Unidos) ha dejado de aceptar aguas residuales industriales procedentes de las operaciones de llenado y purga de todos los centros de datos, tras descubrir que una superbacteria detectada en el agua reciclada proviene de Goat Systems LLC, la empresa que Meta utiliza para su refrigeración de circuito cerrado.
Aunque la bacteria se ha rastreado hasta el centro de IA de Meta en Cheyenne, la Junta ha decidido prohibir el acceso a sus aguas residuales a todos los centros de datos de su zona.
Una bactería en un centro de datos de Meta
Según el comunicado de la Junta publicado en el medio local Cowboy State Daily, Goat Systems vertió agua al alcantarillado de la ciudad que contenía la rara bacteria Cupriavidus gilardii, resistente a los metales.
Este incidente obligó a dejar fuera de servicio durante meses el sistema de reciclaje, para llevar a cabo una desinfección. La Junta retiró los permisos de vertido por “llenado y purga” procedentes del centro de datos de Meta el 24 de marzo. Esta semana ha ampliado la suspensión a todos los centros de datos conectados a los servicios municipales.
La bactería Cupriavidus gilardii no suele afectar a las personas sanas, pero en las personas enfermas, o con las defensas bajas, puede provocar fiebre, recuento elevado de glóbulos blancos, y marcadores inflamatorios elevados (como la proteína C reactiva).
Los centros de datos más modernos han comenzado a usar refrigeración de circuito cerrado, una tecnología desarrollada por Microsoft y Nvidia que usa un circuito cerrado de agua para refrigerar los servidores. En lugar de usar agua para enfriar por evaporación, lo que requiere un consumo enorme, los centros de datos emplean un circuito cerrado en donde el agua refrigera los servidores, se deja que se enfríe, y se vuelve a usar. Con este sistema el consumo de agua es mucho menor, según comenta Tom’s hardware.
Sin embargo, para poder hacer esto, hay que hacer un “llenado y purga”: se llenan de agua las tuberías, y después se purgan para eliminar residuos antes de poner en marcha el sistema. Ese agua purgada va al desagüe. Según la Junta, Goat Systems desvió esa agua, que contenía la bacteria Cupriavidus gilardii, al alcantarillado sanitario de Cheyenne.
Ese agua se recicla y se usa para regar parques, campos de golf y jardines públicos. El riesgo está en que el riego se lleva a cabo con aspersores, y la bacteria lanzada al aire como un aerosol, puede ser respirada por la gente.
Una serie de fallos en cadena
Además la Junta local de Cheyenne asegura que los sistemas de circuito cerrado pueden transportar glicol y otras sustancias químicas que las plantas de tratamiento municipales no están preparadas para procesar.
Meta, por su parte, ha dicho que dejó de verter las aguas residuales a las alcantarillas y comenzó a transportarlas fuera de las instalaciones. Los análisis independientes no detectaron ningún rastro de la sustancia.
Es un caso puntual, pero está asociado al sistema de refrigeración de circuito cerrado, y como muchos nuevos centros lo usarán, es razonable hacer una investigación.
