Elon Musk desvela cómo serán sus centros de datos para la IA en el espacio

Ya sabemos cómo serán los centros de datos de la IA en el espacio, que pondrá en órbita SpaceX. Son muy diferentes a lo que imaginábamos.
La salida a Bolsa de SpaceX será esta misma semana. Así que Elon Musk está de “promoción” de su compañía. Hace unas horas ha ofrecido una charla sobre sus centros de datos de IA en el espacio, y ha mostrado cómo será su diseño. Nada de complejas macroestructuras, todo será mucho más sencillo. Se trata de satélites de inteligencia artificial basados en los satelites Starlink V3.
La compañía SpaceX parte estes viernes con una valoración inicial de 1,75 billones de dólares, la mayor salida a Bolsa de la historia. Si alcanza ese valor será la sexta compañía más valiosa del mundo, tras Nvidia, Google, Apple, Microsoft y Amazon. Y Elon Musk tendrá más dinero del que se puede contar.
Para que las acciones se vendan y alcancen una alta cotización es necesario que los proyectos de SpaceX sean creíbles y alcanzables, y por eso hoy Elon Musk ha dado una charla en la sede de SpaceX, centrata en los futuros centros de datos de la IA en el espacio.
Así funciona la IA en el espacio de SpaceX
El dueño de X ha explicado que no hay magia detrás de esta tecnología. Lo que han hecho es modificar un satélite Starlink V3 para poder transportar los chips de IA. De hecho su construcción es más simple, porque un satélite de IA no necesita las enormes antenas de transmisión de los satélites Starlink.
Como se ve en el vídeo, los racks con los chips de IA de los servidores se introducen directamente en el corazón del satélite, protegidos por una especie de caja.
Según cuenta el ingeniero de SpaceX, Ian Dahl, lo díficil no es acondicionar los racks con los chips de IA en el satélite, lo complicado es suministrar la energía que necesitan.

La primera ventaja de un centro de datos en el espacio es que no necesita refrigeración, porque las temperaturas, cuando no hay sol, alcanzan los 200 grados centígrados bajo cero. El problema es cuando sí lo hay, pues suben a 120 grados sobre cero, al no existir atmósfera. Los satélites tendrán que jugar con esto.
En la imagen superior puedes ver el primer satélite AI1 de SpaceX. La estructura tiene unos 70 metros de largo por 20 metros de alto. Sí, son satélites enormes.
En la parte central están los racks con los chips de IA. La estructura gris que se ve son radiadores que disipan el calor de los chips al espacio. El resto son los paneles solares que alimentan al satelite de IA.
Los paneles solares proporcionan una energía de 150 KW, unos 250 W por metro cuadrado.
Los chips de IA espaciales generarán una potencia de proceso de unos 120 KW. Esto es equivalente a un rack Nvidia GB300 en un centro de datos terrestre.
Hasta qué punto esto es rentable, nadie lo ha dicho. El satélite es muy caro y el coste de ponerlo en órbita, muy elevado. Pero es algo que a nosotros no nos debe importar: quien tiene dinero que lo pague, ellos va a hacer negocio. Lo interesante aquí es que si los centros de datos de la inteligencia artificial están en órbita, no consumen energía ni agua en la Tierra, que es lo que importa.
Elon Musk asegura que estos satélites de IA ya se están fabricando en su factoría de Texas, y alcanzará la producción máxima a finales de año.
Parecía ciencia-ficción, pero una vez más SpaceX acepta el desafío: los centros de datos de la IA en el espacio, están cerca de hacerse realidad. La propuesta de Elon Musk parece viable técnicamente. Otra cosa muy diferente, será el rendimiento real. Habrá que esperar.
