Elon Musk tenía razón: así es Tesla Dojo, la supercomputadora de IA que desafía a Nvidia y Google

El CEO de Tesla Motors acaba de sumarse otro tanto en el campo de la IA con su superordenador Dojo. ¿Es este el futuro de la movilidad o es solo humo?
Tesla está apostando fuerte por la inteligencia artificial, y su arma secreta tiene nombre propio: Dojo. Esta supercomputadora, diseñada muy concretamente para entrenar las redes neuronales de conducción autónoma de Tesla, podría ser la clave para que la compañía logre su codiciado objetivo de tener coches completamente autónomos en las carreteras.
A modo de aperitivo, comentar que la compañía de coches eléctricos espera que Dojo sea una de las cinco supercomputadoras más potentes del mundo, con una capacidad de procesamiento total de 100 exaflops. Para que te hagas una idea, eso equivale a 100 trillones de operaciones por segundo.
Pero, ¿qué hace que Dojo sea tan potencialmente top? Para empezar, está construida desde cero por Tesla, con sus propios chips D1. Estos chips, fabricados por TSMC, prometen ser muy potentes y eficientes, capaces de resolver problemas a la velocidad del rayo.
Sin embargo, tranquilidad que este proyecto lleva tiempo cocinándose y ya se ha podido ver que el camino para lograrlo no está siendo fácil.
Tesla sigue dependiendo en gran medida de los chips de Nvidia para entrenar su IA, y el propio Musk ha admitido que Dojo podría quedarse en solo un sueño. Además, la compañía parece estar cambiando su enfoque hacia un nuevo proyecto llamado Cortex, un "supercúmulo gigante de entrenamiento de IA" que se está construyendo en la sede de Tesla en Austin.
Tesla vs. los gigantes tecnológicos como Google o Nvidia
Que Dojo cobre vida es clave si el multimillonario quiere seguir adelante, innovando y trayendo mejoras a Tesla, posicionando también a esta compañía como un actor más a tener muy en cuenta frente a gigantes como Nvidia y Google en el campo de la IA. Desde luego, apunta alto.
Y es que, mientras Nvidia domina el mercado de chips para IA, Tesla busca hacerse independiente con sus propios chips D1, una estrategia que podría darle a Tesla una ventaja en términos de costes y eficiencia a largo plazo.
Por otro lado, Google, a través de su filial Waymo, ya ha logrado comercializar vehículos autónomos de nivel 4. Tesla, en cambio, apuesta por algo más grande, un sistema basado únicamente en cámaras y redes neuronales avanzadas y, no cabe duda, de que el reto es mayúsculo.
Su idea: crear un "animal sintético desde cero", como lo describió el exdirector de IA de la compañía. Si tiene éxito, podría provocar un gran cambio no solo la industria automotriz, sino también el campo de la IA en general. Sin embargo, algunos expertos ponen en duda si el enfoque de "más datos = mejor IA" de Tesla tiene límites.
El profesor Anand Raghunathan de la Universidad Purdue advierte que podría haber restricciones económicas y un punto de saturación en la utilidad de los datos.
"Algunas personas afirman que en realidad podríamos quedarnos sin datos significativos para entrenar los modelos. Más datos no significan necesariamente más información, por lo que depende de si esos datos tienen información que sea útil para crear un mejor modelo, y si el proceso de entrenamiento es capaz de destilar esa información en un mejor modelo", comenta.
Pero, y pese a todo esto, nadie puede parar la cabezonería de Elon Musk y la compañía ya ha invertido 500 millones de dólares en una supercomputadora Dojo en su gigafábrica de Buffalo, y está construyendo Cortex en Austin.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.
