Estados Unidos reconoce su derrota en la guerra de los chips: "Tratar de frenar a China es un disparate"

Imagen generada con IA

La Secretaria de Comercio de Estados Unidos reconoce que las sanciones a los chips provenientes de China no han servido de nada, y aboga por la innovación. La estrategia de Trump será diferente, pero tendrá el mismo fin.

A pocas semanas de abandonar el cargo, la Secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, reconoce que las sanciones a los chips chinos han sido "un disparate". Sin embargo, defiende la estrategia del presidente Biden con el acta CHIPS, que fomenta la inversión de los fabricantes de chips en el país.

En la última década, Estados Unidos ha dejado de ser la potencia dominante en el mercado de chips, superada por la creciente industria china. La respuesta de Estados Unidos no ha sido aumentar la competitividad, sino sancionar a las empresas chinas para que no compitan.

Pero como reconoce la mismísima Secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, en una entrevista en The Wall Street Journal, "intentar frenar a China es una tontería. La única manera de vencerla es ir por delante de ella. Tenemos que correr más rápido, innovar más que ellos. Esa es la manera de ganar".

Trump cambiará las sanciones a los chips chinos por aranceles

Por esa razón, en paralelo a las sanciones, la administración Biden puso en marcha el acta CHIPS, que otorga subvenciones y exenciones fiscales a las empresas, tanto nacionales como extranjeras, que inviertan en fábricas de chips en Estados Unidos.

La realidad es que sancionar a las empresas chinas que fabrican chips no solo no ha servido de nada, sino que incluso ha fomentado la competitividad en China, mejorando en áreas en las que, irónicamente, dependía de Estados Unidos.

Muchas empresas se han saltado las sanciones a través del mercado negro, al mismo tiempo que China ha mejorado enormemente en campos en donde compraba tecnología a Estados Unidos, como los procesadores y las GPU.

¿Y qué va a hacer Donald Trump al respecto? Recordemos que las sanciones a China las comenzó el anterior gobierno de Trump, vetando a Huawei.

El futuro presidente de Estados Unidos ha dicho que el acta CHIPS "es una mala idea", así que seguramente lo cancelará. La receta de Trump, según su portavoz Kush Desai, será "aranceles, reducir los impuestos, recortar las normativas y liberar la energía estadounidense".

Trump optará, por tanto, por subir los impuestos a los chips chinos, y bajarlos a los norteamericanos. Algo similar a lo que se hace ahora con los coches chinos tanto en Estados Unidos como en Europa.

Llámese sanciones o llámese aranceles, cualquiera de estas estrategias la paga el consumidor de su bolsillo: la barata tecnología china va a comenzar a subir de precio en los próximos años. Volvemos a la economía de bloques que tanto frenó la innovación el siglo pasado.

Otros artículos interesantes: