Experta en recursos humanos da un golpe en la mesa y habla de los peligros de la IA en el trabajo: "Es desmoralizante"

Generada con IA

La experta lo deja bastante claro: "Ser entrevistado por una IA es desmoralizante para el candidato y un arma de doble filo para las empresas".

En España, con más de 2,5 millones de personas buscando trabajo, pasar por una entrevista de trabajo ya es bastante duro. Si a eso le sumas que quien te evalúa no es una persona, sino una máquina, la experiencia puede ser un tanto frustrante e incluso peliaguda.

Beatriz Gómez, con años de experiencia en selección y empleabilidad, lo tiene claro y así lo comenta en una entrevista para La Vanguardia. Afirma que la inteligencia artificial puede agilizar tareas, pero no debe reemplazar el factor humano en momentos tan importantes y emocionales.

El punto aquí de toda esta discusión es que cada vez más empresas están probando la inteligencia artificial para filtrar currículums, organizar bases de datos y hasta para hacer entrevistas iniciales. 

Según los últimos datos, el 61% de los responsables de RRHH planea usar IA en el futuro y un 35% ya la utiliza en tareas administrativas. El motivo es simple y es que la IA es rápida, eficiente y puede analizar cientos de perfiles en minutos, algo que a una persona le llevaría días.

La IA llega a los recursos humanos… pero no todo vale

Sin embargo, Gómez avisa y deja claro que automatizar en exceso puede ser un arma de doble filo. Por un lado, se gana tiempo y se reduce el trabajo repetitivo, es cierto. Por otro, se corre el riesgo de perder talento valioso que no encaja en los filtros de un algoritmo o que no sabe destacar en un currículum tradicional. 

"Y puede ser un arma de doble filo para las empresas, porque no sabrán realmente cómo es el tú a tú con el empleado. Los mejores candidatos pueden quedarse en el camino por culpa de un algoritmo errado", comenta.

Esto es algo que, tristemente, ya está ocurriendo y se está dando casos de candidatos entrevistados por robots. El caso viral de una persona en TikTok, que mostró cómo una IA le hacía preguntas en una videollamada, desató cientos de respuestas parecidas. 

Muchos comentan que la experiencia es fría, impersonal y, en ocasiones, desmoralizante. No hay empatía, ni feedback real, ni posibilidad de conectar con quien decide tu futuro laboral.

La experta insiste en que la sensibilidad humana sigue siendo insustituible en decisiones estratégicas como incorporar talento a una empresa. Un algoritmo puede cribar, pero no puede leer entre líneas, ni ver el potencial oculto de una persona, ni valorar la actitud.

Añade y defiende que el futuro de los recursos humanos será híbrido: tecnología para lo que hace mejor —gestionar datos, filtrar información— y personas para lo que solo ellas pueden aportar —empatía, intuición, visión a largo plazo—. 

"Se perderán el 95% de los trabajos"

Siguiendo precisamente con el hilo laboral, Sam Altman ha soltado de nuevo la bomba: "El 95% de lo que hoy hacen las agencias, los estrategas y los creativos será cosa de la IA, casi gratis y al instante".

Su visión, recogida en el libro AI First, es que pronto la inteligencia artificial podrá crear campañas, logos, vídeos y hasta probar ideas con grupos de enfoque virtuales, todo en cuestión de segundos y sin apenas coste. 

La predicción de Altman no solo afecta a la publicidad. Según el Foro Económico Mundial, la IA y la automatización podrían eliminar hasta 92 millones de empleos para 2030, aunque también se crearían 170 millones de nuevos puestos, sobre todo en áreas técnicas y creativas avanzadas. 

El problema es el ritmo, ya que nunca antes una tecnología había cambiado el mercado laboral tan rápido

En cuanto al tema de los programadores, muchos miran de reojo y con cierto miedo el futuro de su profesión. ¿De verdad la IA va a quitarnos el trabajo? ¿O hay tiempo para adaptarse y salir con más fuerza y mejor de esta revolución? 

La respuesta, aunque es cierto que da vértigo, en este caso no es tan apocalíptica como algunos titulares dejan entrever. No está todo perdido, pero tampoco uno puede quedarse de brazos cruzados.

La IA puede ser un copiloto, pero no el piloto principal, tal y como también ocurre con el tema de los RRHH. Sin embargo, sería ingenuo ignorar el avance de la automatización. Según McKinsey, en 2024 la IA ya automatiza cerca del 30% de las tareas rutinarias de codificación, y ese porcentaje sube cada trimestre. 

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.