El Gran Hermano llega al teletrabajo, la IA se pone al servicio de las empresas para detectar falsa actividad

Llega al mercado una nueva generación de software de monitorización que utiliza el aprendizaje automático para identificar a los teletrabajadores que no rindan.
Tras la pandemia han cambiado muchas cosas, sobre todo en el lugar de trabajo adoptando muchas empresas la medida del teletrabajo, en vista de que aparentemente había estado funcionando bastante bien durante los meses de mayor enfermedad.
Ha acabado la pandemia, y todavía son muchas las empresas las que siguen apostando por el teletrabajo, pero otras, mientras tanto, no se fían en absoluto y quieren que sus trabajadores vuelvan a las oficinas.
Sea como fuere, muchas empresas han empezado a utilizar sistemas de monitoreo para detectar si sus trabajadores realmente están frente al ordenador en casa cuando deberían estarlo y no estar haciendo otras cosas.
Si bien se puede medir la productividad de un trabajador de multitud de formas, no todas las empresas son iguales, y según señala el The Wall Street Journal, ha llegado al mercado una nueva generación de software de motorización con capacidades mucho más sofisticadas para detectar si los trabajadores realmente están teletrabajando.
Esta herramienta puede, entre otras cosas, identificar pulsaciones repetidas del cursor o patrones irregulares en la actividad informática de un empleado.
Hasta ahora, muchos empleados han estado haciendo trampa, e incluso conectaban dispositivos externos al ordenador que se usaban para manipular distintos elementos como el ratón.
También otras personas han estado utilizando presentaciones de PowerPoint o diapositivas para mantener sus ordenadores activos.
Lo que puede hacer esta tecnología
Sea como fuere, esta nueva tecnología de monitorización de empleados es tan avanzada que es capaz de tomar imágenes de las pantallas de los trabajadores, incluso algunas herramientas requieren que los empleados respondan a ciertas alertas aleatorias para saber que realmente están frente al ordenador.
Sin embargo, estas herramientas de monitoreo pueden volverse en contra de las propias empresas. Y es que si los empleados se sienten que están constantemente vigilados, como en una especie de cárcel digital, rendirán menos o el talento podría desperdiciarse.
De hecho, un estudio reciente señala que incluso los empleados monitoreados tendrían más probabilidades de tomar peores decisiones durante el teletrabajo, e incluso desobedecer las instrucciones.