Esto es lo que hago para alargar la batería de mi móvil Android: 15 consejos para exprimirla al máximo

Una de las principales preocupaciones a la hora de comprar un móvil es, sin lugar a dudas, la duración de la batería. En mi caso personal tengo bastantes hábitos con los que consigo alargar la batería de mi móvil Android durante bastante tiempo.
Una de las principales preocupaciones a la hora de comprar un móvil es, sin lugar a dudas, la duración de la batería.
Sí, no cabe duda de que la calidad de la pantalla, el rendimiento o el diseño del equipo son importantes, pero no sirven absolutamente para nada si el dispositivo te deja tirado a mitad de la jornada.
Es lo normal. Al final, cuando buscas un dispositivo concreto, uno de los puntos en los que más te fijas es cuánto dura, ya que si te quedas sin batería en algún momento que realmente necesitas el dispositivo, es una auténtica faena.
En mi caso personal tengo bastantes hábitos con los que consigo alargar la batería de mi móvil Android durante bastante tiempo. Te los dejo a continuación para que tú también puedas aplicarlos.
Uso el modo de bajo consumo
Hay momentos del día en el que no necesito tener el móvil activo.
Ya sea porque estoy con el ordenador trabajando donde también tengo el WhatsApp así como otras apps que utilizo en el smartphone o bien porque quiero desconectar un rato.
En todos esos momentos, cojo el teléfono y activo el modo de bajo consumo del dispositivo. Esto hace que las notificaciones te lleguen más tarde y, además, evita que las apps se actualicen o hagan uso del segundo plano.
En mi caso, el tiempo puede ser de 3 o 4 horas dependiendo de la situación, pero te aseguro que sea cual sea el tiempo que uses esta función va a mejorar la batería de tu smartphone.
Quito el Always On Display
Aunque el modo Always On Display es francamente cómodo, puesto que siempre tienes en pantalla la hora o algún widget relevante para ti, es algo que consume batería.
Las marcas aseguran que es un consumo de un 1 o un 2% como mucho, pero al final siempre es mucho más. Y, aunque no lo sea, cualquier cosa que puedas hacer para ahorrar batería siempre es positiva.
Lo único que tienes que hacer es entrar en Configuración > Pantalla de bloqueo y una opcion que te permita desactivar la pantalla siempre encendida.
Elimino notificaciones innecesarias
Las notificaciones son uno de los principales culpables de que la batería de tu dispositivo vuele, sobre todo si recibes infinidad de ellas a lo largo del día.
No solo porque tienes al dispositivo vibrando o sonandoselos constantemente, sino porque las apps se refrescan constantemente en segundo plano buscando nuevas notificaciones que enviarte.
Por tanto, si quieres aumentar la batería de tu móvil, lo mejor es desactivar las que no necesites. Es algo que puedes hacer en Configuración > Notificaciones > Notificaciones de aplicaciones y aquí desactivar las que realmente no necesitas.
No permito las apps en segundo plano
Aunque es cierto que tiene muchos beneficios dependiendo de la aplicación, tener una aplicación siempre funcionando en las sombras, afecta a la duración de la batería.
En mi caso, no dejo que ninguna aplicación haga uso de esta función. No solo me permite ser yo el que tiene el control de todo lo que ocurre en el dispositivo y me ayuda también a no estar siempre pendiente de cualquier notificación, sino que alarga la autonomía más de lo que te imaginas.
Evito cargar el móvil por la noche
Esto tiene que ver más con la salud de la batería que el propio uso del dispositivo diario, pero uno de los elementos que más influyen en que el dispositivo te dure más tiempo es evitar que se degrade la batería antes de tiempo.
Aunque suene un poco raro y contradictorio, una de las mejores cosas que puedes hacer para mejorar y preservar la vida de la batería de tu móvil y que te dure mucho más tiempo del que tienes en mente es no cargarlo nunca al 100%.
La razón es muy simple: cualquier batería tiene una cantidad de ciclos de carga determinada y habitualmente uno de ellos ocurre cuando el teléfono pasa del 0 al 100% de la batería.
Aunque psicológicamente es posible que te sientas más seguro viendo un 100% que un 99% la barrita de la batería, si el dispositivo llega al máximo puede sobrecalentar la batería y sumar ciclos de carga sin que te des cuenta.
¿El motivo? Cuando llega al máximo, la corriente deja de pasar al móvil. El problema es que cuando baja al 99% vuelve a ponerse en marcha para subir al 100% de nuevo. Una absoluta faena, vamos.
Por tanto, si pones el dispositivo a cargar por la noche, hará este proceso unas cuantas veces y degradará la batería sin que te des cuenta. Lo mejor, por ese motivo, es cargarlo durante el día cuando puedes estar pendiente.
Utilizo el modo oscuro
Cuanta menos luz utilice la pantalla, más batería tendrás, es evidente. Y una de las mejores formas que tienes para lograrlo, es activar el modo oscuro del dispositivo. No solo alargarás la autonomía, sino que también será mejor para tus ojos, así que es un win-win.
Lo único que tienes que hacer es ir a Configuración > Pantalla y elegir el modo oscuro. Si no te convence, siempre puedes hacer que dependiendo de la hora del día el dispositivo decida. Eso sí, lo mejor para la batería es tenerlo activado todo el día.
Uso el móvil en silencio y sin vibración
Cualquier sonido o cualquier vibración que tengas en el dispositivo desgasta la batería. Ya sea una notificacion del móvil o bien una vibración del teclado mientras estas escribiendo.
Para lo primero simplemente puedes jugar con el botón lateral para quitar el sonido y la vibración. Para lo segundo, tienes que ir a Teclado > Preferencias y desactivar Sonido al presionar tecla y Retroalimentación háptica al presionar tecla.
Borro las apps que no utilizo
Aunque ya te he comentado que no permito que las apps se actualicen o funcionen en segundo plano, motivo por el que aunque estén en el móvil no consumen recursos, es mejor coger la escoba y barrer para fuera todas esas apps que no utilizas de forma habitual.
La razón es muy simple: si tienes el móvil lleno de aplicaciones y está cerca de su límite de almacenamiento, al móvil le costará más ejercer algunas acciones y, por tanto, utilizará más RAM para poder abordar determinadas tareas.
¿Resultado? Como tiene que hacer uso de más potencia, esto afecta a la autonomía de tu dispositivo. Por tanto, lo mejor es que dediques un tiempo a analizar que usas y que no y borrar toda la morralla que tienes acumuladas.
Tengo todas las apps actualizadas
Cualquier actualización que sale de una aplicación concreta es buena tanto para la app, como para el dispositivo.
En el primer caso, es evidente: hay más funciones y elementos clave que mejoran radicalmente la experiencia de uso. El segundo caso, puede que no lo tengas tan presente, ya que actúa en modo ninja: los desarrolladores optimizan su uso y, por tanto, puede consumir menos recursos y mejorar la batería.
Es fundamental, por tanto, que vayas a la App Store o a Google Play para ver si hay alguna actualización que tengas pendiente. Eso sí, en mi caso siempre me pongo a actualizar las apps cuando lo tengo conectado a la corriente, para que así la descarga no afecte a la autonomía diaria.
Tengo habilitada la batería adaptativa
Es algo que no mucha gente conoce ya que es una función ligeramente nueva. ¿Su función? Gestionar automáticamente el rendimiento del equipo. Por ejemplo, cuando no necesitas el máximo rendimiento para algo tan simple como revisar tu bandeja de entrada, la configuración reducirá el rendimiento y ahorrará energía.
Lo único que tienes que hacer es entrar en Configuración > Batería > Preferencias adaptativas y asegúrate de que "Batería adaptativa" esté habilitada. Si no lo está, actívala.
Actualizo el software del móvil siempre que sale una nueva versión
Algo similar ocurre con la actualización de software del móvil.
No solo añade funciones, características o mejoras en privacidad o seguridad, sino que también añaden ajustes que optimizan el uso de la batería.
De nuevo, me pongo con estas actualizaciones cuando tengo el dispositivo conectado a la corriente para evitar que esa descarga se coma una porción de la batería.
Reduzco la tasa de refresco cuando no la necesito
Aunque es cierto que una pantalla a 120 hz es bastante más fluida que una de 60 hz, la batería se resiente bastante.
En mi caso no es algo que desactive siempre, sino que más bien adapto la tasa de refresco en función de mis necesidades actuales. Por ejemplo, navegar por los menús a 60 hz no me molesta, ya que pienso que tiene suficiente fluidez, pero para juegos, activo el máximo que me permite mi móvil.
Es algo que puedes hacer en Configuración > Pantalla y aquí encontrarás la opción para cambiar la tasa de refresco de tu dispositivo. Dependiendo de la marca de tu móvil la función tendrá un nombre distinto, pero en general es fácil detectarlo.
Desactivo el wifi cuando salgo de casa
Este punto es fundamental.
Si dejas el wifi activado constantemente, cuando sales de casa y no está conectado a la red, el móvil empieza a buscar redes públicas a las que conectarse constantemente.
Esto, como podrás imaginar, hace uso de la batería del dispositivo y es algo constante, por lo que disminuye la autonomía poco a poco sin que te des cuenta.
Además, también es bueno hacerlo por motivos de seguridad, ya que si el móvil se conecta a una red que ha sido hackeada, los ciberdelincuentes pueden acceder a tu dispositivo y robarte información privada.
Uso el dispositivo sin funda
Aquí es posible que pienses que me la estoy jugando, ya que cualquier caída accidental puede dañar el dispositivo, pero, a largo plazo, creo que es mejor dejar de lado este tipo de protección.
¿El motivo? Simple: la temperatura del dispositivo.
A menos que apuestes por fundas oficiales, tener una funda hace que el móvil no pueda respirar y, por tanto, se caliente más de lo que debería. Esto hace que utilice más autonomía para funcionar correctamente y, además, acorta sus ciclos de carga.
Reduzco el tiempo para que el equipo entre en suspensión
Por último, pero no menos importante, lo que hago es ajustar el tiempo para que la pantalla se apague. En mi caso soy muy maniático con estas cosas y siempre bloqueo el equipo cuando termino de usarlo, pero hay momentos en que se me olvida y lo dejo en la mesa sin bloquearlo.
¿Resultado? Tarda unos segundos en apagar la pantalla, segundos que podría quitar de la ecuación para arañar algo más de tiempo a la batería. Generalmente el bloqueo de la pantalla está en 30 segundos, pero puedes reducirlo bastante.
Lo tienes en Configuración > Pantalla > Tiempo de espera de la pantalla. Aquí podrás ajustarlo a tu antojo, aunque te recomiendo el mínimo para así ahorrar lo máximo en batería.