Un ingeniero ha creado una herramienta para ver cómo nos vigilan, y los resultados asustan: "Hay que defender la privacidad"

Las cámaras ANPR sirven para evitar actos delictivos o controlar el tráfico, pero siempre han estado rodeadas de polémica, y también las hay en España y Europa. Ahora puedes ver dónde se encuentran específicamente.
¿Dónde acaba la seguridad ciudadana y comienza la privacidad? Esta pregunta, que ha existido desde siempre, ha tomado una nueva relevancia a raíz del auge de muchas tecnologías, que cuentan con la capacidad de rastrear, vigilar y monitorizar los movimientos de prácticamente cualquiera. Un poco como en las novelas de ciencia ficción en la línea de 1984.
Precisamente, como una especie de queja a esta irrupción en la rutina cotidiana de la gente (en este caso concreto en dónde va y cuándo), un ingeniero ha decidido llevar a cabo una plataforma capaz de demostrar cómo nos vigilan. Sus palabras están claras: "Hay que defender la privacidad", y su intención es que su invento sirva para poner en alerta a todo el mundo.
La polémica de las cámaras ANPR
En realidad, todo gira a un sistema de vigilancia cada vez más común en todos los rincones del mundo (al menos, en los occidentales), como son las cámaras ANPR. Básicamente estos dispositivos (su nombre viene del inglés, Automatic Number Plate Recognition) sirven para leer y registrar matrículas de vehículos en tiempo real mediante tecnología de visión artificial.
Su razón de ser, al menos en teoría, está bastante clara: las cámaras capturan imágenes de los vehículos y luego son capaces de procesarlas para identificar números y letras, almacenándolo todo en sus bases de datos. Su uso va desde controles de tráfico y cobro de peajes, hasta investigaciones policiales y regulación de estacionamientos. Pero, ¿respetan realmente la privacidad?

De primeras, nadie duda su utilidad a la hora de llevar a cabo acciones tan cotidianas como controles de tráfico o cobro de peajes. Pero lo cierto es que también son utilizadas, si la ocasión lo requiere, en diferentes tipos de investigaciones policiales. Con todo, desde su nacimiento se han visto en el ojo de la polémica, y muchos denuncian su vigilancia masiva.
Entre ellos, Will Freeman, un ingeniero informático que ha llevado a cabo una herramienta conocida como DeFlock. Gracias a ella, es posible acceder a un mapa interactivo del mundo que muestra a los ciudadanos dónde se encuentran las cámaras ANPR en cada territorio y, sobre todo, revelas cuántas de ellas existen realmente en estos momentos (y en el futuro).
El ojo que todo lo ve
En realidad, no puede decirse que la herramienta de Freeman tenga un sentido demasiado práctico (a no ser que uno sea un delincuente y quiera evitar ser visto), pero sí resulta interesante como forma de denuncia. Él mismo ha declarado la razón por la que la ha llevado a cabo. "No me gusta que me vigilen donde voy. Hay que defender la privacidad en todos los niveles", ha dicho.
Hasta el momento, Freeman asegura que existen en torno a 5.500 cámaras ANPR en todo el mundo, y que su número crece cada poco tiempo. Aunque él está lógicamente preocupado por lo que sucede en Estados Unidos, ni Europa en genera ni España en particular se ven libres tampoco de esta mirada. Si para bien o para mal, eso deberá juzgarlo quizá cada persona.